translation

La puerta de Shamballah (el corazón: la habitación de Dios)


Blog para promover un movimiento interactivo en el marco del trabajo de síntesis, presentado como Pangeosis.
El trabajo de síntesis se concibe para liberar la conciencia
colectiva. Se basa en el conocimiento y el control de la energía universal.
Se refiere a cada ser humano y a su responsabilidad.
Recurre especialmente a los líderes: políticas, sociales, económicos, profesionales, científicos, educativos y sanitarios y espirituales y religiosos.

Charlas-talleres-conferencias-armonizaciones

Convivencia de Pascua en abril: Almenara de Tormes (Salamanca)

en la casa de formación de los misioneros de la providencia

organización: Iñaki Mendizabal/Irun.

A consultar

En el blog de la escuela universal de la vida:

2016 A la puerta de la Gran Transición

miércoles, 17 de julio de 2013

La Cruz Cósmica del 15 de agosto 2013: La abertura de la puerta de la Asuncion de la Tierra por el Espíritu de Verdad

La astrología espiritual reconoce tres niveles de unión interactiva de la energía cósmica que relacionan los doce signos del zodiaco. Se llaman la cruz móvil, la cruz fija y la cruz cardenal.

Las cruces son en primera instancia conjuntos astrológicos que provocan una intensificación de penetración  de la luz tachyonica (según  Régis et Brigitte Dutheil) en  los niveles más densos de la manifestación. Esta luz superluminosa estimula la iluminación de  la conciencia del ser humano  en  su evolución hacia su naturaleza divina. Esta luz  va casi instantánea, más rápida que la luz iónica de la ciencia física.  Es energía  de conciencia o de visión  que tiene siempre un impacto de información inteligente sobre el plano físico, a pesar de sus resistencias vibratorias. En este momento nuestra dificultad consiste en prever el periodo necesario para que los efectos sean visibles o se realicen en el plano de la manifestación,  aunque ya sean visibles en el plano superluminoso de un clarividente. Todo depende del nivel del impacto y del nivel de conciencia focalizados. Cuanto más amplia sea la interactividad astrológica, más rápidos y fuertes  serán sus efectos. Estas cruces se forman cíclicamente por medio de los planetas que transmiten las energías supra-estelares. Tienen un impacto por un tiempo zodiacal determinado hasta la manifestación de la cruz siguiente.
Estas son las primeras conclusiones de nuestras investigaciones.
1.  La cruz mutable es básica o común porque toca a la masa de los seres.                                 
Es el fundamento de la evolución humana desde su naturaleza animal hacia el ser    que aspira a entrar  en la  naturaleza divina de su espíritu.
La esvástica  representa la parte inferior de la energía  de esta cruz. 
Una representación más correcta es la energía en movimiento de la  cuádruple      espiral involutiva y evolutiva de la llamada y la respuesta alrededor de una  cruz.
Esta cruz reparte la luz del Espíritu Universal (Santo) que llama a la respuesta del despertar de la personalidad a la realidad de su Ser Superior. A través de las condiciones variables de la vida es como el ser humano descubre la verdad de su ser superior. Lo integrará  en la medida de haber pasado por las pruebas y experiencias apropiadas. En realidad, la vida es, en este nivel, una escuela de descondicionamiento de los efectos de los acontecimientos siempre cambiantes. En ella se aprende que cada uno forma parte de un estado de unión superior (un solo cuerpo) que se reconoce a través del potencial condicionado y escondido de su principio animador, su alma.

Esta unión se revelará finalmente como divina o el Cristo, el estado de ser amor incondicionado en unión con el todo,  escondido en el ser humano.  En este estadio,  la realidad superior del espíritu es vivida como fuera y encima del ser humano.  Pero hasta esta revelación la cruz mutable significa que la energía del Espíritu o de la unión divina, el Cristo en el hombre, está oculta. Entonces se llama esta cruz también la cruz del Cristo oculto.
La conciencia de formar parte como iguales de una unión superior conduce al despertar de la conciencia planetaria.
Esta cruz está formada por la interactividad entre Géminis, Virgo, Sagitario y Piscis (3-6-9-12).  La energía que influye mucho en esta interactividad es la energía de los grandes cambios que aportan la ganancia sobre todo de  sabiduría, propiedad de la energía de Mercurio.  Pero también la Luna tiene importancia, indicando el mal que conduce al fracaso y la desilusión, condenados a desaparecer como la luna misma.

2.    La cruz fija es la cruz energética la cual revela la dirección del sentido de la vida encarnada.

  Revela  que el cuerpo del hombre forma un instrumento de mediación               interactivo entre la tierra, su entorno  y el cielo con sus elementos (satélites,                 planetas, astros,  constelaciones, galaxias…) que reflejan la vida de la                     conciencia en diferentes niveles.

Esta cruz se representa como una cruz cuyos  brazos están  interconectados por  un circulo.

          

La vida, en este nivel, es una escuela para darse cuenta que tiene un sentido o una dirección. Esta cruz irradia el amor de la luz del alma (el Hijo de Dios) el Principio Animador del Espíritu que necesita encarnarse en la materia para dar la vida a la realización de conciencia de Si-Mismo. Revela que toda vida forma una unión animada entre espíritu y materia a diferentes niveles que forman sistemas. Conduce entonces a la conciencia sistémica (como el cuerpo con sus elementos o el sistema solar  con sus diferentes niveles planetarios interactivos).
Esta cruz indica que el espíritu del hombre es la otra parte de su cuerpo. Están siempre unidos pero de manera más o menos oculta e irrevocable. Se unen según el nivel interactivo de la vibración de conciencia. Se intensifica cuando vuelve superior al ambiente físico-emocional-mental común del entorno por medio del alma. Es por eso que tenemos la tendencia a buscar lugares como el desierto, la cima de la montaña, el aislamiento de un lugar o la inmensidad del mar.
La unión liberada es un estado en el que la conciencia está conectada con los cuerpos del alma y sus realidades superiores, aunque está al mismo tiempo bien anclada en el corazón, centro de gravedad de su encarnación. En este estado el proceso de la iluminación se puede poner en marcha como una situación de liberación que facilita la unión con el Principio Inteligente de la energía universal.
Buda hacía esta experiencia por medio de la meditación. Jesús manifestaba este estado en su vida por su capacidad de conectarse más y más directamente con el potencial de su alma. De esta conexión destilaba la fuerza reveladora de su enseñanza de la fuente (el Espíritu Universal del Padre) para cumplir su misión de liberación de la humanidad, dándose cuenta del impacto fatal del mundo material cuando está separado del espíritu por falta de conciencia.
Jesús mostraba mediante la crucifixión de su cuerpo la necesidad de la unión constante del cuerpo con el espíritu como una unión fija o cruz fija, anclada en la tierra. Y a su vez sacrificaba su  cuerpo indicando el sentido de la dirección de nuestras encarnaciones. Es decir relativizaba el impacto ciego de las fuerzas tridimensionales. Elevaba  su vibración por el servicio al mayor bien de todos y todo, dando a su cuerpo un sentido más universal, integral o sagrado, uniéndolo con su espíritu. Pero hay más. En este proceso, el principio animador, su alma, provocaba el salto de su espíritu individual en la única y ultima realidad y verdad universal del Principio Creador  de la Fuente, que Jesús llamaba,  el Espíritu Universal del Padre.
Con la crucifixión, iniciaba el fin del ciclo de las experiencias de los seres humanos de  separar su espíritu de su cuerpo. Es el anuncio de la fase final del ciclo corriente de doce mil años que se termina en el tiempo actual. Este ciclo es un desdoblamiento triple:
- del espacio (físico individual/espiritual colectivo)
- del tiempo (diferencias entre las condiciones y horizontes espirituales y materiales) y
- de la luz o de la fuerza (verdad) de información (del propósito o voluntad) de la Fuente o del Principio Creador del Origen, el Padre.
Las experiencias dolorosas en estas tres dimensiones separadas nos enseñan que necesitamos un acuerdo o unión continua o fija entre cuerpo y espíritu. El acuerdo es la cuarta dimensión del dinamismo de la armonía supramental que es lo propio del alma. Está siempre  presente pero no visible, pero sin un acuerdo mínimo, nada ni nadie se puede manifestar. 
El acuerdo es necesario para que haya despertar de conciencia y que pueda después elevarse y dar un sentido más verdadero a la vida, por encima de todos sentidos, condicionados por circunstancias pasajeras y determinadas.  Cuando la vibración del cuerpo físico se eleva de manera suficiente y progresiva, entra en un acuerdo con los niveles superiores del espíritu. Su efecto  puede finalmente resultar en la unión con el Principio de la Fuente de todo, llamado el estado de Cristo.  Según las circunstancias la elevación puede ocurrir de repente. Esta elevación es conocida como el efecto Kundalini, pero no es indicado el forzarlo.
Por su estado de unión o de Cristo, Jesús abría el camino al alma y la realidad de su potencial creador (los talentos) como principio animador-divino universal en cada ser  humano. Cuando  esta realidad es  reconocida se revela la dirección y el alma puede tomar una decisión (escatológica) en la orientación de su destino. Entonces, la cruz fija se llama también la cruz del Cristo crucificado.
La cruz fija se expresa al nivel astrológico por la interactividad entre las constelaciones de Tauro –Leo –Escorpio  y Acuario (2-5-8-11). La energía que influye mucho en este conjunto es la energía constructor/destructor de crisis inevitables que indican oportunidades mayores para la elevación de la humanidad. Es lo propio del planeta Saturno. Conduce a la síntesis mediante el cambio interior del ser humano.

3.    La cruz cardinal. El propósito para los tiempos actuales es que esta unión individual del Cristo se vuelva
al nivel colectivo por El Espíritu de Vverdad, anunciado por Jesús como el Paracleto. Es él quien aporta las llaves (clefs) para abrir la puerta del camino cósmico y crear una nueva unión (alianza)  para liberar la

comunicación solidaria como hermanos   y hermanas en cualquier situación

de encarnación de sus almas.

La representación de este estado de unión fraternal nos ha llegado como

una cruz que contiene un circulo en el centro de dos triángulos, el todo

dentro de un círculo interior, el todo dentro de un círculo exterior. Es una forma de síntesis de las interactividades de las energías cósmicas superluminosas evocadas por las cruces precedentes.  Los dos triángulos opuestos  y entrelazados simbolizan la focalización de la energía de Voluntad del Ser Cósmico Universal y la conexión por amor a ÉL como respuesta. Es conocida como la estrella de David o el sello de Salomón.                              .

Esta cruz debería focalizar la energía cósmica en los tiempos actuales hacia la tierra para dar a la humanidad la luz necesaria para liberar a los seres humanos de sus experiencias de separación. Es la voluntad del Principio Inteligente del plan cósmico que todo permanezca en unión. Con esta liberación se puede realizar una nueva etapa de la conciencia humana. Es el despertar de la conciencia del alma individual hacia la conciencia del alma grupal y colectiva,  siendo todos estos niveles expresiones del alma única y universal.  
La cruz cardinal se expresa en el nivel astrológico mediante la interactividad entre las Constelaciones de Aries–Cáncer –Libra  y Capricornio (1-4-7-101). La energía que influye mucho en este conjunto es la energía directora de Júpiter para integrar los principios espirituales en la vida. Indica el sentido universal o la dirección cósmica de la vida. la encontramos en el despertar de la conciencia cósmica y el camino sin fin de la revelación. La revelación sin fin es el sentido profundo del principio inmortal del dinamismo cíclico de la resurrección del alma universal a través de sus concretizaciones colectivas e individuales.
Esta cruz forma una síntesis con las otras cruces. 
Las cruces aparecen cíclicamente sobre formas más o menos puras o mezcladas produciendo efectos mixtos con dominancia de las fuerzas de una a o de otra.  Esto depende también de la relación de concordancia entre las posiciones geocéntricas y heliocéntricas de los planetas. Se pueden reforzar o  debilitar mutuamente.
Una cruz con dominancia cardinal, pero con elementos de las otras cruces, provocará por tanto efectos  múltiples (cambios, crisis) y también la ascensión de vibración, que es el efecto de síntesis de esta cruz cardinal con el impacto de su aspecto fuego (Aries)  en la masa o mundo de la materia, estimulando  la iluminación y la conciencia como ya se ha indicado antes.
Una cruz en este sentido la encontraremos alrededor del 15 de agosto 2013 (11h/Paris) como el plano adjunto indica. Es el día de la Asunción de la Virgen (poniendo su pie sobre la luna). Es evidente que esta cruz debería juntar todas las fuerzas planetarias, donde el efecto eruptivo (llamado Vulcano) se pone en interactividad con la energía solar para debilitar las fuerzas de quienes impidieren la liberación de la tierra hacia su unión con la evolución cósmica. Son  las fuerzas lunares las que forman el mayor obstáculo  (emocional). Mantienen la masa en la inconciencia con su separación de la luz de unión y el dominio de tendencias individualistas e interesadas, muy lejos del propósito del diseño cósmico.
Está claro que la fuerza de la cruz cardinal depende de su concordancia con el propósito cósmico que nos indica la Gran Invocación. Su efecto es aportar síntesis, incluyendo las energías de las otras cruces para elevarlas hacia el nivel de la dirección (voluntad) de la evolución cósmica. La Gran Invocación nos indica tres centros de luz superluminosa: la luz de orientación (mental divina: estrella Polar), el centro de la orientación (voluntad divina, centro GRAU en la Osa mayor)  y la energía de orientación (amor del corazón, centro PAU en la Osa menor). Juntos forman un triángulo que forma una parte de  un cuadrilátero donde las diagonales interiores forman una cruz con las energías la Constelación del Cristo Cósmico (Pléyades, Orión, Tauro, Géminis, Gran Perro con Sirius)  Llamamos esta cruz la cruz cósmica

La parte superior PAU-Polaris- Capella-GRAU forma la Cruz Cósmica  o lo que se conecta la cruz cardinal Tierra-Sol-Polaris-Planetas.

La  configuración del 15 de agosto parece iniciar definitivamente el nuevo ciclo del Cristo resucitado en el ser humano por la bajada de su Espíritu de verdad. El Espíritu de Cristo cósmico es en Quien compartimos todos la unión de  la vida en el amor consciente e incondicional. Esta configuración provocará entonces la liberación de todos los elementos fundamentales  que pueden bloquear la realización de este propósito. En realidad, es un proceso de armonización mediante la intensificación de coincidencias de cambios, crisis e indicaciones de reorientación en los diferentes niveles de la vida y sus manifestaciones. Ya hemos vivido el prólogo de esta gran transición los últimos decenios. Ahora vamos más a los fundamentos. Con  la resistencia del conjunto de las energías físicas de nuestro entorno planetario a las energías superluminosas, suponemos que faltara esperar a septiembre-octubre para constatar efectos que serán “decisivos y destructivos”. 
En la siguiente configuración del 15 de agosto se encuentra las zonas  que determinan las energías de la cruz cardinal en amarillo con dominancia heliocéntrica. Las zonas en azul representan el impacto de las energías geocéntricas que refuerzan la cruz cardinal. 

Configuración geocéntrico- heliocéntrico proporcional

Observamos el enorme impacto de Cáncer con las fuerzas de los planetas Marte y Júpiter  unidos con un apoyo de Mercurio. Forma con Plutón (opuesto) el brazo horizontal  de la cruz cardinal. Además Plutón,  por su posición límite; entre Sagitario y Capricornio y en posición de conexión con el centro vacío de la galaxia acentúa las fuerzas de cambio a nivel de la tierra.
Saturno tiene y transmite el fuego para la mutación en los dos planos geocéntrico  y heliocéntrico. 

Saturno tiene y transmite el fuego para la mutación en los dos planos geocéntrico  y heliocéntrico. 
Neptuno  unifica las fuerzas geocéntricas y heliocéntricas hacia la concordancia.
Notamos que Venus a nivel heliocéntrico está posicionado el punto Pau de amor de la Gran Invocación y vía Polar (punto de luz de la mente) con las energías que entran en el sistema local vía el punto Kali en las Pléyades.
Curiosamente las fuerzas dominantes forman una ballena, especie en desaparición, simbolizando el fin de la era de Piscis. Es la fuerza que va absorber lo viejo para realizar las profecías (la leyenda del Signo de Jonás, tragado por la ballena, lo que significa el fin de los tiempos actuales.)

No hay comentarios:

las 10 dimensiones del universo

las 10 dimensiones del universo
Representación científica de la copa du Grial con las líneas que forman las cuerdas de síntesis o la fusión interactiva de toda creación

El camino al Padre-Madre de la Gran Vida

El hombre, al pensar en cosas mundanas, toma afición en ellas

El ser espiritual, al pensar en cosas celestes, supera a los límites de sus sentidos humanos para entrar en su naturaleza divina

De la afición del hombre nace el apego

De la liberación del ser humano divino nace el desapego frente las pasiones de las relaciones humanas

Del apego nace la codicia

De las justas relaciones con uno mismo, los demás y el entorno nace la gracia

De codicia nace la ira

De la gracia nace la paz interna y externa

De la ira, productora de decepción, nace la angustia

De la paz, productora de satisfacción, nace la alegría y de esta su madre: nuestra asunción espiritual

La depresión confunde la memoria, destruyendo la razón

La asunción espiritual aclara nuestra memoria por encima de la muerte, instruyéndonos en la síntesis de todos los talentos en el Principio de unión de nuestro Padre Divino: la extra-lucidez del oír, del sentir, del ver, del elegir y del discernir. Son las bases de la creación y de nuestra creatividad.

Unen nuestras pequeñas mentes con el entendimiento del amor inmenso que anima nuestro corazón con la luz del Espíritu-Madre de toda la sabiduría del Padre. Manteniendo está luz focalizada, nuestra alma se eleva hacia el Principio Padre-Madre Creador para despertarnos en la Luz de Cristo-Buda, que hace de nosotros hijos e hijas, manifestaciones de experiencias vivas de esta esta triple unión divina como, hermanos y hermanos divinos.

La estrella de Pascua

A ver en el blog de la escuela universal de la vida: La estrella de Pascua

Los chakras de la Tierra