Sabemos todos que la primera
forma de abertura de energía es un triángulo. El nuevo se injerta siempre sobre
los raíces del viejo (movimientos, restos y encuentros de culturas, idiomas, y razas).
No hay duda que Europa forma la cuna de la civilización mundial actual. La
síntesis de diversos relatos de
tradiciones e de investigaciones, incluso
científicas, nos indican que los restos de civilizaciones antiguas y perdidas
daban poco a poco nueva vida alrededor un triángulo formado por 3 centros que
forman un acuerdo. Constituían los restos de formas, expresiones e ideas de un pasado
de un Gran País que hace referencia al Gran Iberia,
la tierra del Gran Padre. España ha
guardado esta denominación come el
Pequeña Iberia o Iberia Menor.
Foto: ojo de Dios, parte superior del altar principal de la iglesia San Pedro, Turnhout, Bélgica..
La
tierra de los (i)berri hace referencia al céltico y germánico “beer” u osa. Al nivel
astrológico de Atlántida hace referencia al origen celeste de los ancianos
iniciados, los berri o padres del mundo de la gran civilización anciano
anterior de la humanidad. Recordamos que el blasón de Madrid tiene como símbolo
(astronómico) una osa apoyándose a un árbol de sinople (con frutas rojos) en un
marco de 7 estrellas (de la Osa Mayor). El árbol simboliza la protección de la
vida por su reorientación mediante regeneración por la resurrección. Las frutas
rojas parecen indicar que el árbol es un madroño que simboliza la protección y
la generosidad o lealtad de la tierra.
Nota: En
la nueva astrología cósmica la Osa Menor y Osa Mayor forman los puntos de
referencia de la Gran Invocación. El punto en la mente divina hace referencia a
Polaris, la estrella polar actual.
Indica la dirección de la evolución de nuestro universo local hacia el Gran
Atractor vía el punto Kali (Caballo de Krishna) en Pegaso. En el centro de las
diagonales de la Osa Menor se encuentra el punto astral divino de Pau (paz en catalán) o el punto desde
cual emana el amor del corazón divina cósmica. La paz es la esencia del estado
de unión divina o mística de Cristo. Un punto paralelo se encuentra en la Osa
Mayor, llamado GRAU, punto astral
búdica o de despierto de relaciones espirituales de orientación ideal. En el
idioma provenzal un “grau” es una conexión entre un lago interior y la mar. Indica
la conexión de la tierra con el cielo. Hace también en el contexto espiritual humano
referencia al despertar de la materia gris de nuestro cerebro por su conexión
con la verdad original del Espíritu Uno Superior y el sentido de la voluntad de
orientación de su plan de evolución para
el universo.
El
triángulo forma en realidad un pirámide multidimensional que transforma las
viejas energías con sus paradigmas de dominación, de división, de fijación y de
exclusión en el nuevo paradigma de
relaciones justas con uno mismo, el entorno y los seres demás. Es una
concretización de la ley del amor universal que la humanidad recibía hay dos
mil años.
En esta pirámide Madrid
funciona como centro básico. Es guardiana de las viejas culturas y a la vez señal
y colector del despertar de la orientación en las nuevas energías. Así no es
solo un centro de indignación enfrente las imperfecciones del pasado pero
también el centro que alimenta la voluntad de la masa para provocar cambias
hacia un contexto de relaciones más justas, más participativas y más
interactivas. Es espiritualmente alimentado por Fatima (anuncio y manifestación
del adelantamiento del pasado, el cárcel (Ca(r)ceres) de las fijaciones
de las realidades inferiores del ser humano).
De Madrid a Roma hay la línea de reorientación que va al encuentro de
las energías del corazón planetaria.
Roma (ram, nata o crema de la leche,
vinculante galáctico) es la manifestación de la inteligencia espiritual que une
la humanidad. Colecta la comprensión de sus expresiones y costumbres dándolas
una orientación moral o elevación espiritual. En el contexto de los tiempos
pasados estaba creciendo hacia la autoridad mundial suprema del ideal
espiritual humano. Concentraba además la esencia crística de la buena nueva de
Jesús. Como guardiana de la continuación de las ideales del pasado tiene
también las llaves de los tiempos nuevos. Comprendemos la dificultad actual del
instituto como grupo de individuos privilegiados, por parte inconsciente del verdadero
sentido de la unión crística enfrente un papa que comprende la luz de Verdad
del Espíritu Original que baja en estos tiempos a la tierra. El vaticano es un
receptáculo (vat o to(u)nel y canoe o canoa) móvil del encuentro entre las fuerzas de luz y de
sombra.

Provoca una lucha de división que solo puede solucionarse por la fuerza espiritual
superior de una conciencia colectiva. Esta conciencia tiene como desafío de
unir la luz crística del universo con la luz de la unión de una masa crítica en
la tierra que comprende que la unión solidaria el desafío del primer combate escatológico con cual el
ser humano esta confrontado actualmente. Las resistencias del orden viejo
conducen siempre a destrucciones lamentables. El símbolo de Roma es un lobo amamante
(palabra significativa) a dos gemelos. El lobo simboliza el Espíritu Uno (Matriz)
del universo. En él todo tiene el origen de su vida y de su crecimiento por
medio del proceso de identificación, simbolizado por los gemelos (Romulus-Remus: la fuerza de la
inteligencia (fuego) que
se junta por media de la diferencia).
El proceso de identificación es el método por cual nuestra mente perfecciona
nuestra conciencia individual y colectiva hasta la unión total con el Principio
Inteligente del Origen. Es un proceso de atracción y repulsión, de
selección y finalmente de ascensión necesaria para la perfección de la Gran
Vida Cósmica. Las resistencias a esta evolución alimentan las fuerzas ciegas de
la sombra (tinieblas) y llaman a la destrucción. En contrario la abertura
vigilante a la luz de las nuevas revelaciones permite la transición positiva y
pacifica que conduce a un crecimiento, comparable a la multiplicación de los
panes y pescas del ministerio de Jesús.
De Roma va una línea de
exteriorización (vía Turín y el centro mundial de Ginebra) hacia Paris.
Su
símbolo se encuentra al cumbre del pináculo central de la catedral Notre Dame.
Es un Gallo que gira en las cuatro direcciones según el viento principal de la
conciencia humana en el mundo. Simboliza el despertar de la madre tierra y su
energía originalmente concentrado y transformado en Galia, tierra de
cristianización por excelencia.
El impacto de Paris es mundial. Francia (vía
Parias) tiene la capacidad de la transformación positiva de las estructuras de
la humanidad a condición que
Alemania (su hermano gemelo) se junta a su
espíritu de reconciliación, de compasión y de perdón solidarios. Juntas pueden
unir las energías femeninas de gestión de valores humanos (Francia) con las energías
masculinas de guerrero espiritual (Alemania) hacia el desarrollo en equilibrio entre
individuo y colectividad al nivel europeo y mundial. Especialmente Paris es el
centro que colecta las energías de la materialización mundial de las nuevas
estructuras y relaciones. Paris es el centro mundial del despertar de la nueva conciencia
colectiva (el gallo sobre el pináculo de Notre Dame) y de la construcción del
nuevo orden mundial. (un barco que nunca zozobra).
La línea entre Paris y Madrid indica
la necesidad de interiorizar las fuerzas del nuevo orden y de vivirlas en
concreto.
En fin hay una línea interior
central que sigue aproximativamente el meridiano planetario original. Es la
línea real que conduce al punto de
síntesis mundial de la Cruz de Victoria en los Pirineos Orientales (Sur de
Francia). Simboliza la victoria por la nueva energía de solidaridad fraternal o
de la unión de la humanidad en la verdad sobre la sombra. Une la iglesia del
San Sepulcro de París con Barcelona-Montserrat (la virgen negra) Indica la
conexión entre las energías masculinos y femeninos que se focalizan en la
pareja cósmica Padre-Madre de la Tierra, conocido sobre Isis-Osiris, Akenatón -
Nefertiti, Sócrates – Jantipa o Jesús – María Madalena. El punto de Força Real
simboliza el punto de amor PAU (en la osa menor) de la Gran Invocación por su
conexión con Roma, el punto de las llaves del corazón. El punto de la Cruz de
la Victoria simboliza la estrella Polaris (punto de la mente divina) por su
conexión con Paris, el punto de atracción cosmica.
Al lado de la Cruz de Victoria se
sitúa la cumbre de Força Real (el amor). Es una montana piramidal de vista
panorámica sobre el entorno del “Rosselló” El significado de esta palabra viene
de Rus-/Cabeza-cino/del golfo [cabeza o conjunto de las energías del Lion (de
Juda) o cabeza del movimiento circulatorio de los ciclos]. Esta montaña esta
bautizado algunos años pasados por un grupo de vascos, franceses y catalanas
unidos como la montaña sagrada de la
fraternidad universal.
En este triángulo piramidal hay diferentes
puntos interesantes de geometría sagrada, elaborados entre otras para España por
Carlos Galindo (http://caminodelsimbolo.com). Hay además Lourdes, Montserrat,
El monte Paraíso, Estella (Lizarra) y muchos otros puntos donde ellos que hacen
parte del camino hacia Compostela. Hay la línea transversal de los Pirineos, en
la línea del fuego central de la Tierra. Conecta los diferentes ruedes energéticas
(chakras) de la Tierra. Hay la puerta metropolitana mundial de acceso al
pirámide de Barcelona (la barca de lona que se mueve sobre el nueve viento
espiritual) y la zona del país vasco español y francés donde se encuentra la
concretización y el ya experimentado de la Verdad del Espíritu Uno en el
compartir, convivir, colaborar y comunicar de la conciencia colectiva de unión
crística alrededor de Irún y San Sebastián (primer mártir).
Conclusión: Este triángulo que es como una ventana del ojo (la visión)
de Dios. Es muy potente. Es importante de visualizar y trabajar las fuerzas positivas del mundo que se
encuentran allí en la fuente del
nuevo orden. Alimentan la transformación en el mundo entero. Es deseable
que se formen en él centros de referencias
de concretización del nuevo espíritu de conciencia
de síntesis hacia la unión mundial. Están indispensables para orientar y
canalizar las nuevas energías en el mundo y permitir que todas las fuerzas
positivas se ajusten mutuamente para crear en fin la realidad de pangeosis: la unión espiritual y
pacífica de todos los seres humanos de los continentes de nuestra querida Madre
Tierra. La cumbre de este movimiento debería conducir a la creación del centro
mundial de síntesis en la zona de la cruz de Victoria y Força real alrededor de
Caladroy (la casa real/ recta). Es un
movimiento que debería tocar a todos los aspectos de la vida humana: política,
social, económica, profesional, científica, filosófica y religiosa. Invitamos
todos a la realización de este plan divino.
El triángulo Madrid-Roma-París es la base de referencia del plan
divino para la evolución de la tierra. Es aquí que las nuevas
fuerzas se experimentan el primero para anclarse como referencias mundiales de
experiencias de la nueva conciencia experiencia.
Pero necesitan la expansión
por la integración en el orden establecido que es más concreto, más rígido y más
material. Su realización evoca un triángulo complementario que une París con
Roma y Berlín. Efectivamente, la realización del plan pide la unión de
todas las fuerzas que en el pasado han hecho las experiencias del proceso
de unión de confederación y de integración encima de toda división. Alemania,
Suiza y Austria están, cada uno a su manera, muy significativos en este
sentido. Se han reconstruido por parte sobre los restos de la civilización de
los padres (berri) de las épocas celtas yde atlàntida por medio del Santo Imperio Romano Germánico.
De París
va una línea hasta Berlín. El eje París-Berlín es muy actual. No
solamente representa una relación de protección europea pero también de la
expansión de la seguridad mundial.
Según
algunas explicaciones etimológicas explica el nombre Berlín (su blasón) no tendré nada a
ver con la palabra “ber” (padre-beer-osa). Pero los sonidos llaman a acuerdos
significativos de coincidencia trascendente. Y es justamente la llamada a
Berlín de funcionar como centro de acuerdo de solidaridad fraternal.
Significa una purificación del pasado.
De Berlín
van una línea vía Salzburgo (castillo
de sal que tiene su fuerza según Jesús) hasta
Roma. Evoca la Segunda Guerra Mundial y el pacto tripartito
Alemania-Italia-Japón. Significa la línea de la reconciliación mundial. En este
y triangulo se situá el capital de la
confederación Suiza: Bern con la fosa del
conjunto de osas. El blasón de Bern representa una osa que sube (hasta la Força
Real del amor).
Notamos que hay una afinidad entre los extremas
Madrid-España y Berlín-Alemania y que la neutralidad de la Suiza es un aspecto
muy importante en la creación de relaciones justas también que la esfuerza de
la selección (hoz y martillo) en la integración que es la fuerza de Austria. Si el primer triangulo represente el trabajo
desde la base de los seres humanos, el segundo triangulo es el trabajo desde
sus estructuras y sus responsables. El conjunto de los triángulos forma un
rombo, tragaluz o ventana cósmica sobre el corazón planetario donde la
humanidad pide su abertura en la Gran Invocación.
1 comentario:
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