La imagen de Jesús, San Pedro; María Magdalena, San Pedro y Santiago el Mayor
Vivimos el final de un ciclo. Es la hora de hacer una
recapitulación para liberar la memoria (la base) necesaria para construir un
nuevo ciclo.
Todo son ondas. Todas las imágenes o elementos manifestados
de los ciclos pasados están más o menos guardados según la importancia de su
interactividad material-espiritual. Son como los elementos básicos para
preparar una nueva comida, más accesible y festiva que la ultima cena hace 2000
años. Hace falta entonces retirarlos de la reserva para juntarlos con los
elementos nuevos y mezclar el todo con las nuevas energías, las aguas más puras
de las fuentes de vida del tiempo de acuario.
Toda experiencia y manifestación en el universo está
codificada en forma de partículas más o menos luminosas que se pueden traducir,
como en nuestros ordenadores, como grupos interactivos de cantidades de cifras binarias que tienen como resultado
imágenes de memoria. Tienen el potencial de ser restituidas, más o menos
intactas, desde el momento en que sean reactivadas por condiciones apropiadas
que aportan las partículas luminosas adecuadas, proviniendo de una fuente
bastante pura (procesador), para estimular el potencial interactivo de los
datos conservados en memoria.
En nuestros ordenadores guardamos estos datos en
algún lugar en un disco (= lo que se decía) u otro medio adecuado.
En el universo hay diferentes niveles de soporte como en nuestro cuerpo
(huesos, linfa, sangre, etc.).
Todos los eventos y experiencias son interactivos y dejan
los momentos sucesivos del presente detrás de si-mimo. Forman acumulaciones de
informaciones o datos de naturaleza familiar que provocan aperturas de tensión
o vacíos (agujeros negros, como las manchas solares, un aspecto de la antimateria
que conocemos en la ciencia astronómica y astrofísica) relativos a la evolución
del entorno. Pasan entonces por túneles de aceleración para ser clasificados, llegado
el caso para ser reciclados y servir como fuente de alimentación para la vida
corriente, para ser almacenados como reserva de memoria inteligente o para
fusionar con la corriente de ascensión del espíritu individual, de grupos
familias espirituales y por fin del conjunto de la perfección de la vida según
sus diferentes niveles de conciencia (jerarquía espiritual).
Esta realidad de corrientes es como la imagen de las
corrientes marítimas, los vientos, los rayos de luz o todavía de las ondas de
las corrientes energéticas en la Vía láctea o de las energías cósmicas en el
universo.
Encontramos estas corrientes a nivel científico en
la representación del universo como una trama de cuerdas. Estas cuerdas forman
corrientes que no solo se abrazan entre ellas. Se tocan y se cruzan también
para formar nudos de interactividad según el nivel de cualidad vibratoria
respectivamente de cada una en el gran mecanismo cuántico del universo.
Al final de nuestra vida, lo que hemos vivido sigue
el mismo proceso de aceleración de datos y de clasificación de sus
informaciones según su cantidad, cualidad e intensidad (en relación a su
importancia para la perfección de la unión de la vida). Es como el sistema de una
estación de trenes con vagones de mercancías para clasificar. Las acumulaciones
o centros de almacenamiento (nudos) están permanentemente en movimiento y
evolución.
Los datos de nuestras experiencias espirituales
suben directamente a las esferas sutiles de la tierra y más allá según la
capacidad de nuestro espíritu de tomar distancia de los cuerpos inferiores
físico, emocional y mental. Estos cuerpos y los datos de sus informaciones
siguen cada uno a su nivel su propio camino de liberación si no hemos hecho un trabajo
avanzado de su espiritualización. En este caso el cuerpo pude quedar intacto
conservando un contacto más o menos fuerte con el espíritu de su encarnación,
manifestando cualidades fuera de lo común.
La liberación se hara más o menos rápida según que
nuestro cuerpo sea enterrado o incinerado. La liberación física se hace mediante
la radiación gamma que pierden los núcleos atómicos de los elementos químicos. Las
informaciones liberadas pueden, según la clasificación y su nivel, volver a la
superficie de la manifestación según sean más o menos directamente recicladas,
puestas en memoria o absorbidas como se ha explicado arriba.
Para cada nivel, hace falta en principio el fin del
ciclo en relación con el desarrollo de nuestra vida antes de que las
informaciones puedan volver a la luz. En este contexto comprendemos la
importancia de la veneración de los muertos mientras que sea en un espíritu
positivo de liberación y de memoria de
sus cualidades y no para alimentar los sufrimientos de una separación.
A través de esta red interactiva de clasificación,
las informaciones son revisadas según su cualidad luminosa o inteligente, es decir,
según su grado de armonía o desarmonía, su grado de perfección de los conceptos
de la vida, incluso por encima de la muerte física y espiritual, su grado de
amor y sabiduría y de conciencia de unión experimentada y realizada. Hay datos,
convertidos en inútiles, que se almacenan como los residuos en la basura de
nuestros ordenadores, para ser borrados. Otros permanecen en circuito para ser reactivados
más o menos rápidamente como su proceso de interactividad todavía no está
completo, en el ciclo actual de causas-efectos. Es como la memoria viva de la
vida. En fin hay las otros que, según su importancia y cualidad, se almacenan
en el nivel (carpeta ou morada) apropiado del universo como reserva para el tiempo que
sean necesarios para un nuevo ciclo.
El conjunto de estos soportes forman la memoria
akashica (= a cacher o esconder como memoria
de las fuente de vida) Esta memoria se guarda más o menos viva según el
homenaje que rindamos al pasado y a sus personajes por medio de enseñanzas,
celebraciones de conmemoración y el desarrollo de la ciencia de historia.
¿Dónde se
ubican estos anales?
Cualquier materia puede ser soporte. Depende de la cantidad
y la vibración cualitativa de los datos. Así la propia tierra tiene memoria, los
árboles, los animales, el hombre y su espíritu. Por lo tanto, caben en todos
los niveles (moradas) de la creación hacia los más sutiles y divinos.
¿Cómo tenemos
acceso a esta memoria?
Es como en nuestro ordenador, hace falta una ciencia
o conciencia adaptadas para ser capaz de encontrar el lugar de almacenamiento y
descifrar los datos. Pero aparte del don o la formación para abrir esta memoria, la vida misma puede
liberarla.
Como hay agujeros de entrada, hay agujeros de salida
luminosa, como las pantallas de nuestros ordenadores. Cuando un ciclo de condiciones
con respecto a los datos memorizados se termina, se crea una apertura en los
lugares y niveles apropiados, provocando una aceleración que empuja a los datos
a liberar sus informaciones necesarias para el plan de evolución del ciclo
siguiente. Pero, cada vez que haya durante un ciclo un apertura propicia,
fenómenos paralelos pueden producirse y así también revelar realidades más
sutiles, proviniendo de niveles de vida superiores a la de la tierra.

Cuando nos encontramos bien frente a la ventana de la
apertura o pantalla (que forma la esfera de un triángulo desdoblado en forma de un
rectángulo- rombo = losange = que deja pasar la materialización de la luz sutil), y si no estamos demasiado ocupados fijando otras
cosas, se puede ver lo que normalmente
es invisible. Esto es la base científica para explicar las apariciones y otros
fenómenos de este estilo, hasta ahora no explicados: Lourdes, Fátima, el ángel
en la Basílica de San Pedro de Roma (marzo 2007), y tantos otros como el
fenómeno de las Bermudas, del desierto de Gobi, del agujero, a veces visible, en
el polo norte (la puerta de la vida astral interior de la tierra) y lo que
hemos vivido personalmente el 5 de enero
1989 a nivel de la absorción de antimateria por el sol que conducía a su
actividad más luminosa actual.
Para la capacidad de nuestras cámaras numéricas de
grabar la interactividad del dinamismo binario simple, menos condicionado (0 de
la fuente y 1 de la forme especifica) de la luz captada, pueden revelarse cosas
que no podemos ver directamente con nuestros ojos. También las películas de nuestros
viejos aparatos tienen capacidades específicas que escapan a nuestra percepción
directa.
Miramos las cosas absorbiéndolas y así no podemos
ver más que una realidad parcial o relativa (maya), tampoco sus radiaciones
(auras) u otros efectos de su radiación. Con el justo retraso, todo el mundo
debería poder desarrollar esta capacidad. Nuestros aparatos numéricos están por
el momento más dispuestos a captar los efectos de radiaciones de partículas de
luz en forma de códigos arrítmicos. Restituyan por ejemplo, de manera directa, orbes,
esferas de concentraciones luminosas, efecto de un proceso de armonización que son
a su vez puertas de abertura y de liberación de vidas más sutiles.
Foto:Orbes y la aparición de un monje (dentro del circulo)
22.5.2007 Sasso, ex convento del corazón perforado de Jesús del siglo 13, Italia
Nuestros ojos no están suficientemente ejercitados
(excitados por aceleración energética) para ver esto directamente por el hecho de
que nuestro cerebro no tiene la costumbre de funcionar en armonía con el
conjunto de todo el potencial de sus diferentes centros. Es el reflejo de la
falta de armonización entre las
diferentes expresiones de nuestra vida. Es, pues por causa de nuestra manera
exclusivamente analítica de pensar, es decir, fijando y dividiendo nuestras
informaciones en lugar de proyectarlas directamente en la armonía interactiva de
un conjunto coherente, lo que es propio del dinamismo de síntesis de la
conciencia de unión.
No expresamos entonces lo que nuestros pensamientos
sienten y no sentimos lo que nuestros pensamientos quieren experimentar (San
Pablo, Rm 7, 19) y nos ponemos nerviosos, poco a poco nos
bloqueamos, rechazamos y nos volvemos intolerantes con reacciones incontroladas
hasta volverse extremas y violentas. El patrón de esta desarmonía interactiva se
refleja en las relaciones energéticas entre nuestros chakras y nuestra relación
de unión inconsciente con la realidad de nuestra alma y el espíritu de nuestro
Ser Superior.
Armonizar es ponerse de nuevo en la unión. Es la base
de los milagros de sanación. Es diferente a forzar una apertura.
Los animales
tienen cada uno su capacidad muy desarrollada y a menudo muy perfeccionada para
armonizarse y/o adaptarse. Hay quienes ven sin ojos y el camaleón puede
volverse casi invisible en su entorno. La
cola de la salamandra vuelve a crecer cuando la pierde porque el patrón
arquetípico de la especie esta conservado en su ADN. Eso también es el caso,
pero no suficientemente explorado y desarrollado conscientemente, todavía dentro
de nosotros. Confirmamos todavía que nuestros hijos y nietos ven o sienten más
o menos las auras, capacidad que se esconde y puede perderse por falta de enseñanza
y ejercicio. El peso ciego y automático del escepticismo de nuestra
inconciencia colectiva contribuye mucho a eso.
Lo importante
de todo eso es que el pasado ya se restituye por sí mismo para continuar viviendo
en el presente con el fin de perfeccionarse. Además, podemos desarrollar la
capacidad de liberar nuestro pasado. Hace falta solo la voluntad de abrir la conciencia
para desarrollar la visión espiritual de unión encima de nuestras restricciones
mentales y conceptos espirituales limitados. Abriéndonos aprendemos a ver y
comprender los signos y las señales que nos conducen a nuestra liberación.
Sobre la foto:
Aquí la foto que he recibido por parte de personas
que han viajado a Jerusalén. Un día, caminando fuera de Jerusalén,
probablemente en la dirección de Betania, pasando por un campo (de trigo?), alguien tomó
una foto. El asombro fue grande al constatar lo que aparecía después en el revelado
de la película.
Según nuestro sentimiento reconocimos directamente a
Jesús con Pedro a su derecha que parece indignado, mientras que María-Magdalena
está más atrás casi escondida, seguido
por Jacobo, que tiene un bastón como un peregrino (//camino de Compostela). Al parecer, María Madalena parece tímida. ¿No sería por los celos de
Pedro que no soportaba la atención especial que Jesús prestó a su compañera? Al
mismo tiempo parecen atravesar un campo de trigo. Estos hechos se narran en la Biblia.
El Espíritu de Verdad está en el camino de volver tal
como Jesús lo había profetizado. Luego, la verdad debe ser sacada a la luz para
construir un tiempo nuevo sobre bases más amplias y sanas.
La imagen del hombre Jesús como el Guía de los
hombres, que abría el camino de peregrinaje hacia Dios, esta guardada y honrada
por una gran parte de la humanidad. Los nombres de los santos y de cualidades
cristianas están repartidos por la tierra entera. Pero, sobre todo los cristianos
han proyectado constantemente la imagen de Jesús, Padre-Guía-Instructor de la
humanidad, sobre Jerusalén y su entorno. Además, los lugares de su origen son más
y más visitados por la necesidad de sentir y de comprender más la verdad de su
historia en la medida que el mundo está perdiéndose en las dominaciones de la
materia. Estos actos de evocación liberan finalmente las fuerzas de estos lugares
para restituir una de las imágenes de su memoria. Es lo que hacemos para
restituir una imagen conservada en la memoria de nuestros discos duros.
Aquí está
una foto restituida a gente que no se daba cuenta de la razón y de la
importancia de su descubrimiento. La pasaban a una de nuestras amigas que nos la
transmitía como prueba de confianza queriendo saber el sentimiento de nuestra
percepción. No hay ninguna duda que es una señal del propósito divino. Otros
lugares y otras personas evocan visiones o experiencias extraordinarias como
recibir las heridas del cuerpo de Jesús (los estigmas de Padre Pio).
Es
también una de las innumerables maneras del Espíritu de Verdad para liberar la
fuerza luminosa del Espíritu Uno del Cristo, que estaba focalizado en el
espíritu de Jesús. Así se reparte más sobre toda la humanidad. Una experiencia
compartida se vuelve una experiencia colectiva. A causa de los límites actuales
de nuestra conciencia de unión y nuestra separación con nuestra naturaleza
divina, nos morimos físicamente para poder liberarnos de nuestras experiencias.
Así podemos compartirlas de una manera más libre, fuera de los límites de la
vida encarnada. Esta liberación nos permite encontrarnos en las fuentes divinas
de la vida, necesaria para continuar nuestras experiencias hacia nuestra
perfección divina.
“Ser Cristo” es un estado de Unión Divina con
el Principio Creador del universo. Se llama “unión mistica” [un estado natural
de unión con el Todo de nuestro espíritu que significa una situación de niebla (mist en flamenco) para el escepticismo de la mente concreta].
Los
golpes de fuerza de estas liberaciones (como las trompetas en el libro del
Apocalipsis) sirven también para reforzar la bajada del espíritu de Jesús. Focaliza
más y más el cuerpo humano que se prepara desde su nacimiento para continuar su
papel de Padre-Guía-Instructor de la humanidad. Toda manifestación tiene un
núcleo como centro de referencia para su evolución. La vida sin jerarquización
no puede manifestarse.
El propósito del plan divino es que este hijo del hombre, en colaboración con
sus espíritus lo más cercanos, sensibles y abiertos, canaliza sus experiencias
sobre el camino de unión con el Principio Padre Creador. La manera del trabajo
es hacer la síntesis por el compartir, convivir, colaborar y comunicar de
manera solidaria, como entre hermanos-amigos unidos en el alma, el corazón y el
espíritu.
Para
abrir el camino, es necesario que el ser humano sea liberado del peso ciego y
colectivo de la sombra negra de la muerte física. Impide subir sobre el camino de
la justicia, de la paz por el perdón y la compasión y de entrar en el reino de
luz del Espíritu de la Unión Crística. (La película del Señor de los anillos es
otra forma para hacer comprender esta liberación).
Este defensor que lleva el nombre Hatma, (alma), tan
esperado por el mundo, trabajara como un abogado (para-cleto) la unión de la
humanidad. Dará el modo de empleo para accionar las llaves, donde el Papa en
Roma es el guardián, que abrirán la puerta del camino de ascensión a través de
las moradas del reino de luz hacia el paraíso y el hogar central del Principio Padre-Madre
Divino de nuestro Unión Común.
Este camino estaba hasta ahora obnubilado por el
velo de la inconsciencia colectiva que la división de nuestro individualismo impedía de levantar. Sin la
conciencia de solidaridad fraternal nunca habrá unión. Es más que ser cristiano
y seguir las reglas estrictas de cualquier institución religiosa o espiritual.
Dios se encuentra por todo lugar (el Papa Francisco) y en todos (Jesús). Eso no
quiere decir que estas instituciones perderán su sentido. Están llamados a acogerse,
reconciliarse y perdonarse mutuamente como hermanas y hermanos de acompañamiento
sobre el camino de su ascensión divina. Les hará falta a todos adaptarse continuamente
a las nuevas exigencias de las revelaciones del plan divino para poder subir en
la unión y dar una razón más real a su existencia de servivcio a la humanidad en su
subida en el estado del Espíritu Divino de Cristo.
La luz de la Verdad Divina nunca más debiera estar
oculta. Siguiera siempre las sombras del pasado para liberarlas al momento que
se necesita para construir adecuadamente un futuro más perfecto. Sin embargo, un
dicho flamenco nos aconseja: “no salgan
vacas viejas de la zanja”. Lo qué es perdonado y olvidado no debería ser
innecesariamente cuestionado. Vuelve como un estatua de sal que no puede servir
más para dar sabor a la vida (la historia de Sodoma y Gomorra; Gen.19, 17-26)
Cuanto más la luz de la verdad de Dios se acerca a
nosotros, más se revela la justicia divina. Es el sentido inteligente del
desarrollo del plan divino. No se revela más que progresivamente, en etapas,
según la posibilidad de nuestra comprensión y el despertar de nuestra conciencia.
Para comprenderla hace falta respetar estas etapas en un espíritu de tolerancia,
llena de perdón y de compasión.
Ahora hay cosas se pueden tolerar que en el pasado no
podían tolerarse bajo el plan e inverso. Todo pasa según que el hombre esté
preparado para entender las consecuencias de sus actos según la distracción de sus pasiones y su ceguera
mental y espiritual. Le faltaba aprendizaje bien sea mediante restricciones o
disciplina para poder comprender ante todo la esencia del amor y después su
proceso hacia la incondicionalidad de su perfección divina. Un niño necesita reglas
de referencia más estrictas para canalizar el amor en su comportamiento con el
fin de no hacer cualquier cosa. Un adolescente ya necesita más libertad para poder
experimentar su potencial aunque las reglas permanecen necesarias para
descubrir que la verdadera libertad es servir la armonización del conjunto de
la vida. Y es el principio fundamental de la salud de nuestro cuerpo.
Significa que la ley ciega del Karma entre causas y
efectos se transforma en coincidencias de liberación en la medida que nuestra
conciencia de unión progrese en la comprensión del plan divino y que podamos
perdonar y mostrar compasión real ayudando a reparar nuestros errores mutuos. Perdonando
al otro y ayudando a reparar los errores de los otros, facilitamos el perdón y
la reparación de nuestros propios errores. Eso nos crea la facilidad de superar
los límites de un karma que sigue el automatismo de una justicia ciega. Padres
que aman a sus hijos toman la carga que sus hijos no pueden tomar.
Liberados de esta justicia ciega, podemos hacer
elecciones más justas que conducen hacia coincidencias más felices que traerán
felicidad, abundancia, satisfacción y felicidad en lugar de un estado de
impotencia en que uno se siente impotente, víctima sin protección, paralizado
por los ciclos de la dominación de las sombras que nos dividen en conflictos
destructivos que nos llevan ondas de pesimismo, de depresión, incluso suicidio.
Después, las coincidencias se convierten en conjuntos de fuerzas constructivas
que anteriormente estaban más allá de nuestra comprensión.
Nota: importancia
de la imagen del instructor del mundo (Maytreya):
Estamos aquí en los niveles del significado del
libro “Isis desvelado” de Hélène Blavatsky [=luz (solar) de la reserva (= vat en flamenco) del cielo (sky) = fuego
del alma, alma, atma]. En realidad
se llamaba Helena Hahn (= gallo, quien despierta). Se
trata de una experiencia divina de un otro nivel de la realidad cósmica que se
refleja en la tierra: es Jesús (= soy Os-iris: luz de la memoria de Dios que “osa” ver su plan) y su hermana del corazón cósmico María Madalena (Mar-ie-hecho-lana
(espíritu
madre que teje la lana del dulce espíritu del cordero con el mundo de la
materia). Es llamada Isis (quien tiene los ojos fijos en Dios mirando en la
materia). Como ella se enfrenta con la vida material, fue
ennegrecida como pecadora no obstante que los siete demonios (toda la maldad de
la inconsciencia del universo por su separación aparente con el origen) se
quedaron de él. Forma la parte complementaria al espíritu de luz de Jesús. A su
manera era el chivo expiatorio por la ceguera del espíritu humano, cautivado y
fijado por la obscuridad del mundo material. (Chivo, en otra dimensión cósmica
Shiva, representa las tinieblas que aporta la destrucción de la danza del fin
de los ciclos por la sabiduría del tercer ojo, el ojo de Dios).
Esta imagen muestra que el destino de la mujer es
igual al destino del hombre en su ascensión en la naturaleza divina del ser humano.
Fue solo puesta en segundo plano por la dominación del hombre (expresión de
Pedro) en el contexto social temporal de la historia humana. En la prehistoria,
la paternidad no existía, pues el patriarcado tampoco (Jacques Dupuis sj). No había relación conyugal como ahora. Así la
cohesión social y la continuación de la sociedad estaban basadas sobre el
principio de la madre-linealidad y el matriarcado. La padre-linealidad y el patriarcado
empezaban desarrollarse desde la época de Mu y de Atlántida (hace más de doce
mil años), seguramente estimulados por cambios planetarios que hacían la
supervivencia más difícil y que necesitaban la fuerza del cazador y el carácter
expansivo y explorador del hombre. No conviene olvidar que el derecho
matriarcal germánico de la ley sálica se terminaba solo con las invasiones de
los bárbaros y la caída del Imperio Romano oriental y en la Francia primitiva
con Clovis en el siglo sexto.
El patriarcado es solo un reflejo de un contexto
social de la evolución humana. Llamar Dios el
Padre es una visión antropomórfica. Conviene perfectamente para ser
comprendida visto el contexto social de la masa de la gente. Pero a nivel
teológico Dios es en todo por y con todo, incluso como Padre, Madre e Hijo. Así
en absoluto, Le podemos dar todos los atributos como los judíos lo hacen a
justo título. Pero, pero ninguno pueda limitar la esencia de su naturaleza infinita.
Si el hombre se siente gracias a las circunstancias
de la vida por encima de la mujer, sin embargo ella tiene generalmente una mayor
capacidad de receptividad, de intuición y de gestión. Las diferencias están
esfumándose gradualmente, así que la mujer puede reclamar, por lo menos
espiritualmente, su derecho de igualdad de servicio en la ascensión en el
espíritu de la unidad de Cristo.
Hay más, en la ascensión de pares opuestos, las
parejas o gemelos cósmicos están llamados a formar un solo espíritu. Se
comprenden ahora muchos divorcios o relaciones pasajeras de aprendizaje entre
parejas y entonces una comprensión ideal antes de la realización del rito sagrado
de la boda. No quiere decir que ningún rito de consagración pueda cumplirse,
pero hay diferentes niveles de unión según la evolución de conciencia humana.
Muchas veces no son parejas reales las que quieren
unirse en el sentido cósmico y universal que Jesús quería indicar. No obstante
necesitan un reconocimiento social. Verdaderas parejas cósmicas se formen
progresivamente fundando su amor centrado en la unión de sus corazones. Además,
deben saber su papel de unión en el plan divino. ¿Quién reconoce ya claramente
los peldaños del plan de su ascensión hacia la unión en el plan divino? Es un
crecimiento y revelación divina progresiva a través de las experiencias de la
vida. Aunque se trata de verdaderas parejas, siempre que no reconozcan conscientemente
el peldaño de su unión en la escala del plan divino, no están al abrigo
del impacto de las distracciones de los
condicionamientos de la vida. Pueden fragilizar su amor y conducir hacia una
separación temporal, necesaria hasta el momento que su evolución libera la luz
necesaria para sacarlas de las sombras y descubrir su pareja de verdad.
Nuestra ascensión pasa por diferentes etapas y
niveles en el espíritu de la unidad divina. Además, el plan divino no ha
previsto el celibato como ideal divino para la unión del ser humano con su
naturaleza divina. No quiere decir que pueda ser pedido o ser elegido
libremente según las circunstancias. Todavía, es una idealización humana que
Jesús nunca ha enseñado, ni por otro profeta conocido según nuestros
conocimientos. Es bien una preferencia de san Pablo (1 Cor 7.1) indicando que la esencia espiritual de la vida supera a la vida material. Aplicando este principio
por confusión sobre la vida en pareja de sacerdotes es venido una regla absoluta para ellos aunque merece ser
cuestionado. Por suerte no se ha convertido en una ley universal. La raza humana ya no
existiría.
Además, el plan divino ha previsto que el ser humano
pueda pasar por el estado andrógino para perfeccionar su ascensión divina. Es
una lenta evolución cíclica que se presenta en principio como las primeras
señales aisladas de una primavera, convirtiéndose poco a poco en más fuerte
para de repente volverse más visible mediante un crecimiento rápido.
Los primeros rastros nos vienen claramente en la
época del entorno de Akenatón y luego en
los mitos donde Platón en el siglo IV a.C. hizo mención. La sexualidad se volvía
sujeto tabú en los últimos cientos de años. Ha excluido y visto como decadente
toda forma que no entraba en el orden normal y moral, excepto en el arte, entre
otros con Da Vinci. Sabemos que en la época de Jesús, Juan-Bautista era un
efebo que había atraído la atención de Herodes y también de Jesús. Jesús, él
mismo tenía un lado masculino y femenino muy cercano dado la delicadeza y la
intuición de su espíritu que se reflejaba no sólo en sus palabras sino también
en su cara y su actitud de perdón y de compasión, típica de las madres frente
sus hijos. Es muy probable que en el entorno de su familia, hubiera una
concentración de tendencias andróginas.
Confrontados con esta cuestión desde muchos años, podríamos
aceptar la probabilidad que María, la Madre a Jesús, era incluso la primera
persona realmente andrógina conocida en la historia humana, revelada hasta
ahora. Eso no impidió tener otros hijos e hijas después. Todavía es muy probable
que los textos bíblicos en este contexto hayan recibido traducciones equivocadas.
La traducción de la palabra “chica” puede fácilmente estar comprendida como una
persona virgen según el contexto.
Por lo tanto, hay sobre todo motivos espirituales para
declarar la Inmaculada Concepción de María, como Ella lo afirmaba por su aparición en Lourdes. Aunque
la fe en Dios no depende de este hecho, por lo tanto, el principio de la
Inmaculada Concepción trae sin embargo una vez más la prueba de la dimensión
divina de la evolución de los ambos sexos humanos.
Los cambios planetarios y cósmicos de ahora facilitarán
e intensificaran este proceso hacia el andrógino. Debemos saber que la
homosexualidad es una etapa en este proceso. El amor entre dos seres andróginos
será al fin una cruz de amor de doble homosexualidad (hombre-mujer-mujer-hombre).
Más y más personas entran en una fase intermedia, más o menos homosexual o
bisexual.
A menudo no pueden tomar una decisión decisiva o no
saben identificarse porque no se dan cuenta o el peso selectivo y exclusivo del
entorno moral no lo permite. Sin embargo es una de las causas de su
comportamiento incoherente e inestable, de depresiones, de fatalidad e incluso de suicidios. Se mostraría además muy
dramática si los padres tomaran una decisión de intervención quirúrgica a sus
niños sin su aprobación, eligiendo las apariencias físicas de un solo sexo por
el hecho que muestren anomalías según las normas establecidas. La faltta de la comprensión humano en relación a su cuerpo y su entorno, tiene el riesgo de acentuar una actitud sexual incorrecta.
Efectivamente, el entorno ya no es capaz de dar una
referencia clara, ni seguridad por causa de su ignorancia en cuanto el sentido
del propósito divino para la evolución de la perfección de la naturaleza
humana.
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