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La puerta de Shamballah (el corazón: la habitación de Dios)


Blog para promover un movimiento interactivo en el marco del trabajo de síntesis, presentado como Pangeosis.
El trabajo de síntesis se concibe para liberar la conciencia
colectiva. Se basa en el conocimiento y el control de la energía universal.
Se refiere a cada ser humano y a su responsabilidad.
Recurre especialmente a los líderes: políticas, sociales, económicos, profesionales, científicos, educativos y sanitarios y espirituales y religiosos.

Charlas-talleres-conferencias-armonizaciones

Convivencia de Pascua en abril: Almenara de Tormes (Salamanca)

en la casa de formación de los misioneros de la providencia

organización: Iñaki Mendizabal/Irun.

A consultar

En el blog de la escuela universal de la vida:

2016 A la puerta de la Gran Transición

domingo, 10 de febrero de 2013

El sendero de la coherencia:

El nuevo paradigma actúa la ley universal del amor, que la humanidad recibía hay dos mil años, en términos adaptados para la era del acuario. Se puede sintetizar en estas palabras:
relaciones justas con uno-mismo, el entorno y el otro
En otras palabras quiere decir: tratar al otro como a ti mismo. Efectivamente el nuevo desafío es aprender situarnos en la armonía del grupo o el conjunto. Armonía y armonización están la concretización de la ley del amor universal para la nueva era. Quiere decir que las implicaciones de nuestro comportamiento han ganado tanto de importancia y impacto por el efecto de la masa que involucra no solamente a todos los elementos del planeta sino también a nivel cósmico. La vida individual por efecto de su peso como masa refiere de nuevo a la vida en grupo y a la necesidad de desarrollar la conciencia colectiva.
Surge en nuestra conciencia como una evidencia por el hecho que los valores del mundo viejo se pierden porque hemos separado las formas materiales de la vida en todos sus aspectos de su sentido, de su esencia o espíritu. Es decir hemos creado un mundo de apariencias donde hay un orden que controla a todo según reglas que deben separar el desorden (o la sombre) del orden (o la luz) garantizando así un ideal de unión. Pero se constata que siempre hacen falta más reglas, que causan más división y más falta de sentido de coherencia. Es la crisis.  

En realidad, la unión proyectada, no es real pero corresponde a un ideal anticipado. Así las reglas elaboradas nunca son suficientes para controlar todo porque falta la conciencia colectiva que permite la confrontación necesaria para su receptividad. Falta también el consenso para garantizar la belleza de un orden que pueda ser aceptado por todos. La razón es que no hay unión, orden y belleza real sin coherencia.
La experiencia de la humanidad en el ciclo de los pasados once mil años ha sido  dividir todo para que cada uno descubra su valor propio. Pero su efecto individualista ha sido que vemos los arboles pero que olvidamos a ver las relaciones entre ellos en el conjunto. Es la crisis de incoherencia.
La coherencia es el fundamento de todas relaciones. Es lo que permite inter-conectar. La coherencia (cohaerentia) designa la cualidad de lo que presenta una conexión o relación global de distintas partes que concuerdan entre sí. Hay tres niveles en esta conexión:
-       el nivel de base: los elementos que se presentan como resultado del pasado (la herencia)
-       el nivel del encuentro: las condiciones de adaptación vibratoria del uno al otro (la gestión del encuentro)
-       el nivel del resultado: la liberación de un orden superior de armonía (la rentabilidad o lo que resulta de la cualidad del encuentro)   
Estos tres niveles conducen a un acuerdo nuevo de coincidencias o de condiciones que facilitan la adaptación vibratoria en las relaciones de un conjunto en el futuro.
Esta coherencia supone un trabajo de cambio interior y exterior por quienes cambiamos nuestras relaciones interiores y exteriores.

1/ al nivel de base: los elementos que se presentan como resultado del pasado (nuestra herencia interior y exterior): frente a nuestro entorno debemos saber qué vale para nuestras expresiones. Qué nos falta guardar, qué falta transformar y qué abandonar supone conocerse a si-mismo para poder expresarnos de manera auténtica y realizar nuestra verdadera naturaleza. El mundo exterior no puede tener valores aislados de los valores que tenemos dentro.  Deben estar coherentes sino necesitamos cambiar.

El cambio personal interior/exterior: crear una armonía entre nuestro “ser” y nuestro “estar”, o entre nuestro aspecto femenino i nuestra aspecto masculino. Esto es trabajo personal.
Según el nivel vibratorio en nuestro cuerpo distinguimos 7 niveles a los que corresponden 7 valores o actitudes que crean las condiciones adaptadas para facilitar coherencia. Así podemos presentar el esquema siguiente:
nivel humano
centro energético
 vibración
energética                               
nivel de ser
aspecto femenino
nivel de expresar
aspecto masculino
Valor
actitud
1. físico
cóccix
forma material
recibir
compartir
bondad
“comparto lo que recibo, según mi potencial y necesidades esenciales”
2.emocional
sacro
transición temporal
sentir
expresar
suavidad
« expreso lo que experimento según mi intuición, en la medida de lo posible más allá de mis emociones automáticas »
3. mental
plexo
fuerza inteligente
decir
hacer
paz
retraso
« hago lo que digo al mayor bien de todos, más allá de mi visión egocéntrica»
4. supramental
corazón
acuerdo
sentido
pensar
comunicar/decir
armonía
« comunico lo que pienso para facilitar la solidaridad entre todos y todo »
5.astral espiritual
garganta
etérico-espiritual causal
ser
original/si-mismo
existir/actuar
en autenticidad
verdad
«actualizo continuamente mi conexión con el potencial de mi alma en toda franquicia»
6. espiritual
cabeza
búdico-espiritual efectivo     
ser consciente 
vivir amor
relaciones justas de síntesis
amor
incondicional
«yo uno la diversidad de la vida, reconociendo el amor en la unión»
7. divino
coronal
divino-espiritual creativo
ser divino 
crear/
celebrar la vida
sabiduría
« creo un mundo nuevo con formas nuevas,
expresando la sabiduría de mi naturaleza divino»







2/ al nivel de la gestión del encuentro: hay tres actitudes fundamentales que influyen en facilitar de las condiciones de adaptación vibratoria entre uno y otro y por tanto la interactividad.
1. dar a nuestras expresiones el valor de servicio constructivo al mayor bien del  conjunto
    es indicar como tener en cuenta que el interés común valorice el interés individual. Esta indicación supone crear en concreto un campo en el cual hay encuentro entre iguales para permitir que cada uno pueda prestar su servicio en el mismo espacio del conjunto. Toda situación de dominación o de subordinación significa un bloqueo para una adaptación vibratoria.
2. practicar un trabajo colectivo para descubrir y elaborar formas de expresión concordantes
    es invitar a la convivencia dentro de la misma experiencia para descubrir y elaborar formas que expresan de manera más libre la  concordancia en la interactividad del encuentro. Es en concreto permitir que hagamos mutuamente la misma experiencia para permitirnos el ajustar a la vibración correcta entre el uno y el otro.
3. proyectar sus actos hacia la perfección de la armonía del conjunto
    es involucrarse en una colaboración más intenso que une las fuerzas como expresión de fraternidad. En concreto es comprometerse a adaptar la fuerza de su potencial a la fuerza del potencial del otro para que hara colaboración en el justo nivel. 
3/ nivel del resultado:
   expresar el nuevo consenso comunicándolo de manera adaptada. Es dar expresión concreta y solidaria a una interactividad más elevada como reflejo del progreso de la armonía en el conjunto. Es elegir el destino de la humanidad en el sentido de desarrollar la interactividad entre espíritu y materia mediante otra manera de ver, de expresar y de vivir la vida más en armonía del conjunto del manifestado.
En concreto es crear un cuadro y herramientas nuevos para liberar el verdadero potencial, el genio de nuestra alma:
- uniendo centros de referencias de información y de enseñanza de síntesis en redes de  convergencia de la conciencia planetaria;                                                                                       -
-formando enseñantes o guías de síntesis;
-emitiendo la práctica de las técnicas de síntesis;
actuando no contra pero pro, no dominando pero guiando, no imponiéndose sino invitando al servicio del mayor bien de todos.
Así es como se crearán relaciones más justas. Hace que la participación de cada uno sea más consciente, libre y adaptada. Se confirma en expresiones que dan a la vida un carácter de celebración y de abundancia, reconociéndose la aportación de servicio correcto de cada uno.
Estas reflexiones suponen que recurramos a la naturaleza profunda del ser humano por encima de sentimientos emocionales o razonamientos de orden mental, ya sea que toquen aspectos políticas, sociales, económicas, profesionales, científicos, filosóficos o espirituales/religiosos.
Las relaciones justas piden un respecto fundamental de la expresión de la naturaleza humana poniéndose en el servicio del mayor bien del conjunto por medio de los valores universales que venimos de mencionar en el esquema precedente.
Conclusión: El sendero de la coherencia es la llamada del tiempo presente del Espíritu Universal a la humanidad de progresar hacia un horizonte holístico, abierto y dinámico, diferente al horizonte limitado y fijo que domino el pasado. El nuevo horizonte une e incluye,  el viejo divide y excluye.  El nuevo es inventivo, abierto y dinámico, el viejo es dogmático, cerrado e integrado por sistemas de reglas. El nuevo apela a la intuición y al supramental, el viejo se base en la mente concreta. Son dos mundos diferentes. El nuevo puede comprender el viejo pero el viejo lo tiene muy difícil comprender el nuevo por causa de su visión estrecha y falta de conexión real con la verdadera naturaleza humana.  El mundo nuevo es como una escuela abierta y directa de adolescentes que quieren experimentar sus sueños y probar el valor de las evidencias que encuentran. El mundo viejo es como una escuela de niños que siguen el programa del orden establecido como una evidencia. Su mental concreto no puede aceptar lo que va fuera de los conceptos estructurados que forman el horizonte de su visión. Por eso es un mundo que progreso por conflictos hacia la paz. El mundo viejo divida el espacio de vida en propiedades individuales que dan mayor importancia el uno al otro, separa los condicionamientos del presente de sus causas en el pasado y de sus efectos en el futuro y vuelve finalmente más valor a lo que se presente como aparentemente más fuerte o el factor dominante. El mundo viejo conduce a la incoherencia entre el sueño interior del ser humano y lo que realiza de él a través senderos que cada uno pretende tener la única verdad. El mundo viejo generaliza, el mundo nuevo une las deferencias.
El sendero de la coherencia une finalmente todos los senderos que podemos imaginar hacia el estado de unión divina como un acuerdo entre causas y efectos que se presentan en el mismo espacio, tiempo y fuerza. El progreso sobre esto sendero se hace según el efecto de nuestra armonización en el conjunto. El camino hacia esta unión es el sendero hacia la fuente universal, llamado el Padre. Es estar en coherencia constante con su alma,  es decir ser unido con el principio de la fuente dentro de uno-mismo de manera permanente. Es conocido en la ciencia esotérica como el camino del hijo del hombre que por su unión única se vuelvo totalmente (o ab-soluto) uno con el Padre. Su proceso consiste en hacer la manifestación de amor vivo o ser Cristo, o hijo totalmente (ab-soluto) uno con su naturaleza divina.
El esquema siguiente da de su manera la síntesis de los tres niveles del sendero de coherencia con sus símbolos: el tejo (memoria del pasado), la balanza (la elección del sentido) y el arco (la realización de nuestro destino)


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De la liberación del ser humano divino nace el desapego frente las pasiones de las relaciones humanas

Del apego nace la codicia

De las justas relaciones con uno mismo, los demás y el entorno nace la gracia

De codicia nace la ira

De la gracia nace la paz interna y externa

De la ira, productora de decepción, nace la angustia

De la paz, productora de satisfacción, nace la alegría y de esta su madre: nuestra asunción espiritual

La depresión confunde la memoria, destruyendo la razón

La asunción espiritual aclara nuestra memoria por encima de la muerte, instruyéndonos en la síntesis de todos los talentos en el Principio de unión de nuestro Padre Divino: la extra-lucidez del oír, del sentir, del ver, del elegir y del discernir. Son las bases de la creación y de nuestra creatividad.

Unen nuestras pequeñas mentes con el entendimiento del amor inmenso que anima nuestro corazón con la luz del Espíritu-Madre de toda la sabiduría del Padre. Manteniendo está luz focalizada, nuestra alma se eleva hacia el Principio Padre-Madre Creador para despertarnos en la Luz de Cristo-Buda, que hace de nosotros hijos e hijas, manifestaciones de experiencias vivas de esta esta triple unión divina como, hermanos y hermanos divinos.

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