Ya no estamos en el tiempo de la espera de otro mundo. Con 2026 (10 o 1, símbolo de la esencia de la vida y de la unión del espíritu y de la materia) hemos entrado plenamente en el tiempo de la radiación de la luz de la quinta dimensión del sol y su nuevo ciclo. Paralelamente, los problemas mundiales se acumulan y los cambios necesarios se hacen cada vez menos efectivos sin que intervenga la luz solar del entendimiento del interior de nuestros corazones unidos, “conscientemente orientados” hacia la interactividad de la unión del mundo.Solo en la acción concreta del espíritu de unión de la humanidad se puede descubrir el sentido de paz que reposa en la armonía de la unión de la vida.
No sirve de nada teorizar sobre el espíritu de síntesis. Solo se revela en la práctica de la búsqueda de nuestros acuerdos sobre lo que es esencial en la vida. Es nueva esta necesidad que sentimos de escuchar la voz de nuestra alma dentro de nuestros corazones en lugar de seguir automáticamente los imperativos de nuestros cerebros que se apoyan sobre el peso ciego de la inconciencia de la masa de la gente. Su memoria está demasiado lejos de las fuentes de la unión de la vida para poder comprender realidades que hemos olvidado o aún no hemos experimentado.
Habrá que empezar a hacer el potencial creativa que tenemos más operativo. La puesta en marcha de los C.I.D.S. (centros de síntesis) puede simplemente comenzar en todas partes a través de grupos de redes sociales posibels via applicaciones como Telegram. Ya funciona para la red de grupos de ayuda mutua "Solaris" en varios países. Esta herramienta ofrece varias ventajas y su razón es simple, entre otras su seguridad.

