Parte 3 C: Força Real y la cadena vital de la energía de la Tierra
3C: El corazón de la tierra
Hemos visto cómo las energías de la tierra se ven perturbadas por los desequilibrios en la evolución de su energía vital. Esto se debe sobre todo a las incoherencias por la ausencia de conciencia humana para el respeto mutuo, pero también para el medio de vida. La ignorancia colectiva sobre los efectos de la calidad de las relaciones humanas consigo mismos, con el otro y con su entorno se refleja en la evolución de la estructuración de la energía de la tierra. Desarrollar relaciones adecuadas en el contexto de la armonía del conjunto es el papel del corazón. Hace la conexión a diferentes niveles con todos los elementos del cuerpo. La base de su energía es la energía del alma. Su función es unir correctamente el corazón y el espíritu con el cuerpo. Para ello conecta cada elemento del cuerpo en la unión del corazón (vía la sangre) para dar a cada uno lo que necesita para desempeñar su PAPEL DE SERVICIO CORECTO en la vida. La sangre de la tierra es como el agua, pero es el aire el que le da su movimiento.
La energía del corazón está conectada a la cuarta dimensión, la del movimiento alquímico, sublimante y direccional hacia la unión. Su elemento es EL AIRE. Representa el aliento de la vida. Une los cuatro elementos de la manifestación en la estructura de las cuatro cámaras del corazón. Su calidad es LA ARMONÍA (=arte de unir, 4° rayo). La esencia de su energía es AMOR Y SABIDURÍA. La armonía es una expresión de libertad y apertura de espíritu. Sin embargo, el proceso de armonía en el mundo sigue dominado por el conflicto a causa de la ley de la separación que inspirará el pensamiento egótico humano hasta el momento en que entre en el verdadero conocimiento, el de la unidad de las relaciones de la vida.
Antes indicamos que en la época Atlántida el chakra o un embrión del chakra del corazón de la tierra probablemente habría estado situado en el Océano Atlántico. Con su desaparición, las energías se desvanecieron y se dispersaron para alimentar varios centros legendarios relacionados con el sol como Teotituacan, Machu Pichu, o Stonehenge. Este último lugar formaba parte de la Gran Iberia, el origen de la Península Ibérica con los picos como esculturas de Montserrat que parecen testimoniar de forma sorprendente de la memoria Atlántida (El templo abierto de Monserrat (2017) y El templo de Horus (2020) de Carmen Maymo, ACCI ediciones). Otros restos de la memoria de Atlántida han estallado. Sobre todo por iniciativa de emigrantes iniciados, se fijaron cerca de lugares sentidos con una vibración más elevada, ya sea natural o artificialmente, alrededor de formas piramidales como en China (pirámide (blanca) de Xi’an) o en Egipto en el delta del Nilo con las pirámides de Giza.
Por último, es en el delta del Nilo donde el maestro Jesús se sirvió de las antiguas sabidurías de los hermanos de Heliópolis como fundamento para la implantación en Jerusalén (Gólgota) del espíritu cósmico de amor-sabiduría de Cristo, del que era portador. A partir de entonces, la energía del corazón podía difundirse sobre la tierra.
Parece que con el fin de la civilización de la Atlántida la influencia del quinto sol (de los aztecas) se fijaba definitivamente en el plexo de la tierra, mientras que la influencia superior y constelar de varios sistemas solares se convertiría en la base de la formación del actual chakra del corazón de la tierra. El paso a una dimensión cósmica superior forma parte del "efecto cíclico de ascensión vibratoria" de la evolución de la materia de la tierra. La fase de preparación para el ascensión actual comenzó a partir de la segunda parte del último ciclo pleiadiano del sol alrededor de la Era del León.
Aquí debemos recordar que los chakras de la tierra evolucionan con la conciencia humana. En el ser humano los chakras son parte de su matriz energética. Su ubicación se establece desde el nacimiento, pero su nivel de funcionamiento depende de la evolución de la conciencia de cada persona. Para la tierra los chakras son parte de su potencial. Se crean y desarrollan solo a medida que la evolución vibratoria se relaciona con la conciencia de la humanidad y la evolución cósmica de su entorno. Dado que la humanidad todavía está en la ascensión de las energías del plexo a las del corazón, debemos constatar que las energías del centro del corazón (Roma) de la tierra no están aun plenamente liberadas. Esto también está relacionado con los ajustes cósmicos y cíclicos de nuestro sistema solar.
Los centros superiores de la tierra, el del corazón, del chakra de la garganta, del centro de la cabeza (síntesis) y del coronal, existen pues solamente como embriones, junto con diferentes zonas correspondientes, más o menos importantes. Por lo tanto, todavía le faltan a la humanidad las experiencias para tener una visión completa y clara de los chakras superiores de la tierra y su evolución, ya que muy pocos seres humanos han alcanzado una etapa de conciencia bastante avanzada. Por lo tanto, los límites de nuestra investigación requieren comunicar solo las tendencias probables.
Hemos mencionado en la parte anterior que el chakra del corazón de la tierra se formó alrededor del Mar Mediterráneo o "el mar en medio de las tierras" gracias al dinamismo de la energía de amor y sabiduría iniciada por Jesús. Notamos que el símbolo del Mediterráneo es el olivo o el árbol de la paz, la redención y la renovación. La paz es una calidad de vida que corresponde al equilibrio de las energías inferiores de un cuerpo en relación con las energías superiores. Resulta a nivel del corazón en la calidad de la fuerza de la armonía (ar-monos, hacia la unión). La zona mediterránea evoca la fuente de la fuerza creativa, de la búsqueda del sentido y de la sabiduría de la vida alimentada por el amor de las personas y de la naturaleza que encontramos en las civilizaciones que han encontrado allí su cuna. El agua de este mar cerrado más grande del mundo es el vínculo central intercontinental de la vida de la tierra que la hace única.
Después de la introducción del monoteísmo en el valle del Nilo por Akenatón, el faraón del sol (faro de luz), el Mediterráneo se convirtió en la cuna de las tres grandes religiones monoteístas (la unión divina) de la tierra: judaísmo (interpretación/elección), cristianismo (encarnación, fe) e islam (revelación). No son tanto las diferencias entre estas religiones las que causan conflictos. Son los hombres los que a menudo los instrumentalizan para fundar el poder de dominación de sus intereses (personales) en nombre de Dios y el bien de todos. En realidad, el desafío de cada religión es la unión de la vida que va más allá de las aspiraciones del ego humano para dominar al otro. Lo que el ser humano debe aprender a través de la energía del corazón es que la unión nunca se consigue por dominación y, por tanto, imposición, sino por solidaridad y reconocimiento fraternal de los valores mutuos como expresiones diversificadas de una misma y única Gran Realidad. La paz por armonía es el proceso del plexo hacia la unión en el corazón. Paz por el conflicto es la ley de la división y separación por exclusión.
Hemos visto en la parte anterior que la esencia de la energía del corazón de la tierra se formó gracias al anclaje de la ley universal: "amen al otro como a sí mismo" del Espíritu Cristo de la Inteligencia Cósmica. Así, ancló en Jerusalén la base de la civilización moderna del mundo. Este anclaje, hace dos mil años, significó la fase final del anterior ciclo solar y la preparación de un nuevo ciclo de relaciones más justas y amplias del cual la humanidad ahora en el siglo XXI está pasando la puerta iniciática.
El corazón del mundo se extiende alrededor del Mediterráneo. Forma la cruz mundial de todas las relaciones que conciernen a la vida planetaria y su conexión cósmica y esto en todas las direcciones. Este cruce concentra los intercambios políticos, sociales, económicos, técnicos y científicos hacia nuevos ideales espirituales y religiosos más holísticos.
La energía central de la tierra atraviesa el Mediterráneo y los Pirineos (línea de fuego). Por un lado, la línea de la energía de integración o femenina nos parece más bien desarrollada en el lado noroeste del Mediterráneo (a la izquierda mirando al sol naciente). Hasta las últimas décadas acompañaba de una manera más bien oculta (como la virgen negra) el desarrollo de la energía masculina.
La línea de la energía de elevación masculina se desarrolló más bien en el lado sureste (a la derecha mirando al sol naciente) a menudo a expensas de la evolución de la energía femenina, lo que a menudo no se ajustaba a las normas religiosas.
Aquí vemos una imagen del desarrollo del chakra del corazón del mundo con los 7 niveles que corresponden a los siete niveles del cuerpo humano y que están conectados a las siete dimensiones del universo. El Mediterráneo es la base del nacimiento de Europa y de su civilización. El chakra del corazón cubre una gran parte como se muestra en el mapa. Por su influencia, Europa ha influido y sigue influyendo en el mundo entero (la palabra de origen griego: eurus: large y ops: oeil: la de la mirada ancha). El corazón se refleja en el interior del ojo a través de pequeños vasos sanguíneos que determinan la calidad de la vista, y su latido influye en el funcionamiento del cerebro. Este paralelismo existe también entre la tierra y la humanidad.
La línea vital del centro del corazón une Jerusalén con Compostela vía Santander. Esta unión significa "el triunfo del hombre convertido en santo (completo/lleno-vacío) por su lucha en el camino de su ascensión divina".
Nota: el nombre Europa tendría su origen en el Medio Oriente (plexo de la tierra) del que surgiría la mitología griega relativa a Europa.
Como ya se ha explicado, la base y puerta de entrada del chakra del corazón de la tierra se encuentra en Jerusalén, conectado directamente al plexo de la tierra. Luego, se observan dos zonas. El área de energías de los centros inferiores toca la parte este del Mediterráneo, en la dirección donde sale la luz del sol. Está situada entre Roma y Jerusalén, las pirámides de Guiza (= piedra tallada) en Egipto y la pirámide del sol en Bosnia (= agua corriente) formación piramidal gigantesca cuya naturaleza es controvertida. Jerusalén en la base es como la punta o puerta de entrada y Roma como el centro universal. Luego, la zona de los centros de las energías superiores toca la parte oeste del Mediterráneo y la península Ibérica (palabra vasca = pradera, país regado), donde se pone el sol. Está situada entre Roma y Compostela (campus estelar = campo de estrellas que habría indicado la tumba de Santiago, donde el camino personal termina y el cuerpo encuentra el espíritu a través del alma) y París (=caldero de abundancia e importancia) y Argel (= claro de luna).
Desde hace dos mil años el chakra del corazón actual de la tierra está en formación. Con el nuevo ciclo solar de Acuario las influencias cósmicas deberían ganar importancia y hacer evolucionar la conciencia humana hacía lo que notamos en los progresos cósmicos de la ciencia.
Los centros inferiores del chakra del corazón, Jerusalén, Chipre y Creta siguen estando todavía fuertemente bajo la influencia de la memoria del ciclo solar pasado, basado en el dominio del más fuerte donde la luz inteligente del corazón (confianza, escucha y comprensión de las reacciones del otro) todavía falta para resolver los conflictos.
Primero encontramos Jerusalén, el primer nivel del corazón, el fundamento. Jerusalén debería garantizar la solidez y estabilidad del corazón del mundo, pero no consigue encontrar su lugar en medio de las tensiones físicas, emocionales y mentales perturbadas del plexo de la tierra que oponen el extremo sionismo interior de Israel a la demostración del nacionalismo palestino-árabe. Como el país más desarrollado de Oriente Próximo y Medio, en lugar de estar abierta al entendimiento, se niega a compartir y se impone apoyándose en la fuerza mayor de su sistema de seguridad interior.
Chipre, el segundo nivel del corazón (=cobre, metal vinculado al amor y la energía del sacro) con el Monte Olimpo (= luz, símbolo de la frontera y el paso entre lo divino y lo humano) expresa la dificultad de la comunicación (emisión-recepción) del mundo con su entorno interplanetario a imagen de las dificultades de comunicación entre los seres humanos. Esta dificultad tiene su origen en la aparente división de la energía en la unión de un mismo sistema (solar). El espíritu de unión parece fractalizado en diferentes cuerpos, haciendo perder el sentido común (entre turcos y griegos) y la facilidad de comunicarse. Esto se refleja a nivel humano en la energía sagrada con la tendencia de dominación masculina (Turquía) hacia la necesidad de libertad femenina (o la independencia de Grecia) que también se encuentra en las energías del cuerpo humano a derecha/masculino y a izquierda/femenino. Esta comunicación solo es posible si escuchamos la energía de unión del corazón.
Creta (= kriti o fuerte) el tercer nivel del corazón, el de la irradiación de la estructuración inteligente (civilización pacífica de Cnosos que superaba las pulsiones instintivas). Es aquí donde se encuentra la elevada y fértil meseta de Lassithi con su parque de 10.000 molinos (que parecen suspender el tiempo con el aire de su suave cara espiritual que conduce a la cueva del Monte Dikté del nacimiento de Zeus). Creta refleja el poder del sol (la luz de la inteligencia) que inspira claridad y que gana fuerza pero puede cegar (Ícaro se acercaba demasiado). Según la mitología, el fuego del sol está ligado a la luz del ojo de Zeus (o Dios, el Espíritu Inteligente). La isla es una etapa importante de la expansión del imperio romano y de la formación del corazón del mundo. Conoció la primera gran civilización europea.
Como centros de las energías superiores encontramos primero Roma. Es el cuarto nivel del corazón, el del movimiento direccional central hacia la armonía de la unión del mundo. (Vaticano, Tratado Europeo, Euratom). También Roma lleva todavía fuertemente las huellas del viejo orden aunque cada día el cambio de la luz espiritual progrese. Significativamente, vemos que "Roma", es lo contrario de Amor (amor). Según la vibración crística del corazón, Roma es el verdadero chakra central del corazón del mundo. La palabra Roma, en la historia antigua, quería decir "fuerza". Como inversión de la palabra amor, la palabra roma también evoca cierta supremacía (o elitismo) pero también hogar, templo de unión. En este sentido Roma también representa el mundo de la grandeza de las apariencias exteriores. La sede del catolicismo o del Vaticano (lo que quiere decir vidente, divino ya que está ligado al vaticinor: profetizar) no es más que la apariencia exterior, un instrumento para el desarrollo de la verdadera energía del corazón: el amor-sabiduría. Esta energía es simplemente lo que es "esencia creativa de la unión inteligente de la vida" más allá de cualquier manifestación, división y separación, creencia, norma, dogma o convicción. Todo instituto humano no es más que un reflejo de una realidad más profunda e interior. El amor es una energía viva y no un objeto institucional, medible y condicionable dentro de los límites de la conciencia limitada del pensamiento humano. Todo instituto humano es solo el reflejo de una realidad interior superior.
Força real (la fuerza real o real que es el amor) es el quinto nivel del corazón de la tierra, la expresión de la extensión de las vibraciones del corazón. Es el lugar de una antigua fortaleza de los Reyes de Mallorca (lugar antes llamado Monte Negro que designa al mundo desconocido). Esta zona vibratoria está vinculada al Golfo de León (el león del corazón que remite a la esfinge de Egipto (Giza), símbolo de la sabiduría egipcia que se ha extendido por el Mediterráneo) al pie de los Pirineos Orientales (=línea de fuego orientado al sol naciente que ilumina la voz (fuerza) de la inteligencia del corazón de la tierra) donde el fuego parece salir del mar.
El león astrológico (también quinto signo del zodiaco, elemento purificador del fuego) introduce, gracias a la conciencia de sí mismo, a la energía de la era renovadora de Acuario y el orden de Melquisedec (conciencia cristica, de paz y de síntesis del orden universal), como complemento de la fuerza de resiliencia del León. Força Real es el centro de una región donde la voz del corazón de la Inteligencia o LOGOS (Metatrón) de la tierra se expresa a través de la conciencia de solidaridad y fraternidad del espíritu humano. Por esta razón, la montaña de Força Real fue bautizada MONTAÑA DE LA FRATERNIDAD UNIVERSAL el Lunes de Pascua hacia las 16h en 2016. Lo propio de esta energía es la revelación de las relaciones de todos los elementos de la vida. Es el fin de todas las ilusiones de separación para llegar a la visión más real DE LA UNIÓN DE LA VIDA HACIENDO LA SÍNTESIS DE TODOS LOS ELEMENTOS DE LA DIVERSIDAD A TRAVÉS DE SU LUGAR Y FUNCIÓN DE SERVICIO EN EL CONJUNTO. La energía de síntesis es la energía fundamental de la transición actual hacia el nuevo ciclo solar.
Pasando los Pirineos, llegamos al sexto nivel de la energía del corazón, la del sexto sol actual y la sexta dimensión: la luz del sentido de la unión del mundo manifestado. Desde 2006, cada año en Estella (Lizarra), en el País Vasco español (que reconocemos como un resto del Atlantis), se genera la nueva energía de síntesis con el foro espiritual. Adopta la forma de comunicaciones e intercambios espirituales y religiosos interactivos que quieren abrir y unir todos los horizontes. Esta energía corresponde a la energía interior en el centro de la cabeza (alta menor). Se encuentra entre los centros de proyección de visión y frente (Ajna) y de memoria en la parte posterior de la cabeza. El centro del peso de la memoria de la tierra nos llegó como Lourdes (= lurida (romana), lordde (vasca) altura en pendiente o pesado). El centro de la proyección (Ajna) encontramos alrededor de la bahía de Santander (= Santo Hombre o San Andreas). Estas tres zonas se sitúan en el Camino de Compostela (=disolver), el camino hacia la unión interior o el camino que evoca la energía de síntesis del corazón. Pide liberación del peso de la memoria (el pasado/Lourdes), la unión por apertura al intercambio (Estella: interacción espiritual y religiosa) y la unión entre cuerpo y espíritu (bahía de Santander con la península Magdalena (Palacio, aspecto materia, femenino) y el monasterio de la Trinidad de Suesa (aspecto espiritual-religioso, masculino). La energía de síntesis del corazón une el cuerpo (memoria), el alma (unión dinámica de los intercambios) y el espíritu (visión). Es la que crea las relaciones justas y hace comprender su razón esencial de ser en el conjunto de la vida. Es en y con esta energía que tratamos de trabajar.
Finalmente, encontramos la energía coronal del corazón, la séptima dimensión del corazón de la tierra y del universo. Corresponde al sol central del universo que ilumina todo. Es la esencia luminosa de la Inteligencia Universal y Creativa que penetra todo de tal manera que todo es parte del todo. Encontramos esta dimensión en Compostela (=campus stellae, campo de estrella o compositum tellus (la tierra removida, liberada). Es un lugar de apertura y de ascensión a las realidades superiores del espíritu que hemos podido experimentar personalmente. Compostela es la puerta de entrada al mundo sagrado o, en todo caso, a la transformación interior que se hace gracias a la aceptación de la confrontación con los límites de las condiciones del propio ser y del mundo. Conduce a la curación en la reunificación de la trinidad del cuerpo-alma-espíritu, a la liberación de su encierro y división y a la apertura a la realidad del mundo superior de la unión de toda vida.
Este es el resultado de nuestras investigaciones sobre el chakra del corazón del mundo. Los 7 centros del corazón, aunque parecen estar en una etapa de fijación, sus energías todavía parecen estar lejos de su pleno potencial. Los cambios actuales deberían traer un gran paso adelante en este sentido, pero la perfección de la raza humana requiere aún mucha más luz y un ciclo solar aún mayor (el séptimo). Mientras tanto, la humanidad está llamada a facilitar la liberación kármica de los pueblos del cercano y Medio Oriente cuyo peso de exclusividad pesa sobre la evolución de la armonía y de la solidaridad en el mundo. Así es como la energía del corazón del mundo puede liberarse para crear relaciones más justas. La energía de la armonía del corazón requiere la práctica concreta de la energía de amor y del respeto (sabiduría) por uno mismo, por el otro y por el entorno. Es bastante difícil de entender para un pueblo o una persona que siempre se siente víctima. Una víctima llama la atención (una forma de frustración), quiere influir (reacción para controlar la situación), tiene dificultades para positivar la situación, nunca es culpable y es emocionalmente susceptible. A su corazón le resulta muy difícil comprender que forma parte del funcionamiento del conjunto y que tiene un papel específico en él. Es difícil amar, mirar más allá de las apariencias y respetar lo que no se ve (o no se conoce) directamente o no se quiere conocer.

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