“El amor es la fuerza motriz de la vida, creer en sus fuentes pone en marcha su potencial, tener confianza en uno mismo libera la fuerza necesaria para dar sus frutos.”
El nacimiento de un nuevo mundo es como el nacimiento de un niño. Siempre es un acontecimiento extraordinario que afecta profundamente su entorno. Infunde un nuevo aliento de vida desde la fuente de toda energía vital. Libera nuevas posibilidades para expresar la vida y despierta la esperanza de un mundo mejor, de ajuste y de comprensión más profunda del sentido de la vida.
Si bien esta nueva vida abre perspectivas largamente esperadas y puede revelar desarrollos inesperados, incluso revolucionarios, sigue siendo como los brotes y frutos de una vid que ya se han manifestado y desarrollado desde las raíces. Así, cada recién nacido es fruto de una evolución hacia una mayor consciencia del significado del amor-sabiduría. Lo mismo ocurre con la evolución del mundo y de la humanidad. Sin el amor-sabiduría como fundamento de toda la humanidad, no hay esperanza para la continuidad de la vida, puesto que el significado del amor (alma-ur) es el origen de toda energía vital.


