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martes, 24 de marzo de 2026

La puerta de la ascensión de la humanidad al sol central I

 Parte 1: Força Real: El despertar de un nuevo vórtice energético de unión

 

Desde tiempos inmemoriales en la Tierra hay lugares de conexiones más intensas con realidades de diferentes niveles cósmicos. Según los grandes ciclos solares estos centros cambian y pueden moverse. También nuevos centros pueden abrirse. Una evolución paralela, tal vez menos notable, está ocurriendo en el cuerpo humano.

Seres humanos más sensibles han encontrado lugares que parecen proyectar más bien continuamente energía de la tierra como llamas etéricas a la imagen de las erupciones del sol.  Así, estas zonas forman uniones más intensas con la energía del universo. Se encuentran en zonas rodeadas de portales de protección para su acceso debido a su mayor vibración.

Estos lugares son también estimulados por la acumulación de vibraciones espirituales superiores de seres venidos o encarnados en la tierra. También enlazan con los grandes ciclos del pasado. Están vistos como lugares de conexión más intensa con el Espíritu Universal de la Luz Original del Sol Central de la Creación. Son lugares intermedios que facilitan la presencia en las esferas terrenales superiores de seres que han realizado más su naturaleza espiritual, búdica/crística, y están directamente y conscientemente en el proceso de la ascensión de la fusión divina. Por su acceso limitado, debido a las vibraciones superiores que escapan a la percepción visual de la mayoría de los humanos, estos lugares se han convertido en legendarios y misteriosos.

Conocemos dos zonas legendarias en la tierra que requieren nuestra atención. Se revelan como los dos “jambas” de sostenido de la puerta mundial de ascensión para la humanidad. Al oeste del centurión del fuego de la tierra se concentra más bien la energía femenina cósmica con su integración, hasta al nivel físico, del fuego de la Tierra. Es la energía más bien colectiva involutiva o descendiente de las fuentes del universo. Al este se concentra más bien la energía masculina de la creación, más bien individualizada, estimulada por el fuego de la tierra, que conduce a la ascensión espiritual y  el centro del sol central cósmico.No se trata de una oposición entre estas dos zonas, sino de una complementariedad de soporte de un vórtice etérico que se forma definitivamente desde noviembre 2025 gracias a la ascensión del sol en el sexto dimensión (el sexto sol de ls Mayas). Estimula la armonización mundial con la energía de la unión cósmica de la quinta dimensión. Esta dimensión excede los conceptos limitados de la percepción en 3D.

Estas dos zonas forman la expresión del movimiento descendente y ascendente de la energía universal. Su unión fusional hace la conexión con la fuente de la creación a través de un conjunto de comunicaciones multidimensionales. Superan las formas limitadas del 3D que solo dejan ver una parte muy reducida de la realidad. La siguiente imagen de la puerta mundial es un ejemplo de cómo el movimiento de las formas cambia dependiendo de cómo las mires.

Encontramos indicios de esta energía unificadora en el alineamiento de los centros de energía del cuerpo humano. Esto no significaría que habría más seres masculinos que o femeninos espiritualmente ascendidos en el mundo. La ascensión no es una cuestión de privilegio física de sexo pero más bien de unión andrógeno más allá de sus particularidades.

Ahora veamos las dos zonas que forman las jambas de este portal de unidad mundial.

Primero está el misterioso Eldorado. Como el nombre lo indica, este lugar remite a una misteriosa Ciudad de Oro del Hombre Dorado con su templo del sol. Este lugar, o más bien zona, se situó en el lado oeste del cinturón de fuego de la tierra que corresponde con los Andes (más bien menudo identificado con Perú). Es en esta  zona (en nuestra opinión, el sexto chakra de la tierra, el de síntesis) donde el fuego solar celestial se integra más con el fuego de la tierra. Para los seres que vivieron o frecuentaron esta parte del globo, entre ellos los incas, el oro reflejaba físicamente el aspecto más divino de la luz del sol como fuego para la ascensión del espíritu. El oro es, en efecto, símbolo de la alquimia del fuego supremo de la Creación. También hay indicios de que este lugar también tendría una relación especial con extraterrestres (Nazca)..

Así pues, está a la imagen de la integración de la energía solar por fusión, que comienza la ascensión del espíritu humano hacia su divinidad. Es un triple proceso de transmutación corporal (enraizamiento en la materia), de transformación de expresión de ser (estar conectado con el alma vía el corazón en la paz del amor-sabiduría del corazón) y de transfiguración de la conciencia del espíritu por la integración de la visión de la luz fusional del sol central del universo (6° chakra de síntesis).

Es el TRABAJO DE SÍNTESIS o de centralización y unificación del sexto chakra del frente (ajna) hacia el centro de la cabeza. Es estimulado actualmente por las nuevas energías de síntesis que inundan la tierra entre otras cosas a través de la actividad extraordinaria del sol y los movimientos más agitados de los 4 elementos vivos sobre la tierra: tierra, agua, fuego y aire.  Por lo tanto, el ser humano está llamado a integrar la nueva energía cósmica solar universal desde la base física de su cuerpo para dejarla ascender y ajustar por la nueva alineación de la línea energética central de su cuerpo. Es un proceso de liberación y expansión de los conocimientos, más allá de las divisiones y límites corporales, emocionales y mentales hacia el despertar de iluminación espiritual. Esta luz abre la conciencia inferior, basada en el mundo exterior, no suficien-temente iluminado, hacia la liberación de la conciencia interiormente iluminada de un Buda. Revela la esencia de la realidad interior que aparentemente está oculta en todo y en todos. Conduce hacia la paz duradera de la conciencia que asciende hacia un "estado de unión deser" en el amor y sabiduría incondicional del estado cósmico de Cristo.

El Eldorado evoca este proceso de ascensión como una llamada a la integración de la energía cósmica hacia  el plan físico del ser humano a la imagen de la tierra (o la mujer) que recibe la luz alquímica del oro (las semillas creativas del principio padre del sol) para desarrollar una nueva vida celestial (andrógeno) superior. Esto muestra claramente la importancia de que el cuerpo físico reciba la nueva luz solar directamente, ¡ p ¡pero con el cuidado y la adaptación necesarios ¡

El Eldorado resuena al sentido evolutivo del sueño de la humanidad de volver al paraíso que perdió. Esta evolución se estanca con la fijación de la humanidad sobre la materia. Hace perder EL SENTIDO DE LO QUE ES ESENCIAL. Sobre todo la civilización occidental parece haber confirmado esto respondiendo antaño a la llamada del oro de América del Sur. La liberación espiritual y divina de la naturaleza física del ser humano pasa por el dominio de la materia hundiéndose en ella hasta des-cubrir su justo valor espiritual. Así pasamos del oro a la plata, al papel y a los números. El valor abstracto de los números se refiere al significado ilusorio de la fijación y posesión individual de la materia como objetivo principal. Hace comprender que lo esencial de toda vida es "SER". Es un estado de unión en paz que reduce el miedo del "POSEER" como un incentivo a integrar el verdadero sentido de la vida que es solo unidad. La integración de este espíritu creativo divino en el ser humano requiere, en primer lugar, liberarse de la influencia paralizante de la materia por el sobrestimar de su importancia.

La diferencia de la materia es como los raíces de un árbol. Cada uno es solamente una expresión básica y particular para el despertar del espíritu del árbol al fin de descubrir hacer parte de la unión de su Vida. Así va para cada ser humano que es una raíz de la unión de la conciencia de la creación. Este descubrimiento se encuentra más allá de los límites de la comprensión del mental concreta del mundo manifestado. Esta comprensión pide la integración de la esencia ilimitada de la energía supramental. Es inteligente o iluminadora más allá de los límites de lo que todavía es oscuro para la mente concreta. Crea la unión sagrada o divina de la Vida y del individuo por su flujo del potencial ilimitado de energía de amor-sabiduría. Este flujo es de naturaleza  libre y no condicionado y forma mla esencia de la energía del corazón. Abre todas las fronteras de comprensión del cerebro.

Como complemento y fuerza ascensional conocemos a Shamballah. Es la referencia más famosa para la realización creativa o divina del espíritu humano. Llama al aspecto masculino e individual de la ascensión vibratoria de la naturaleza humana pasando a la luz abstracta, universal de la fuente cósmica. La puerta de acceso a esta zona mítico en la Himalaya (Ladakh) no deja acceso a un espíritu cegado por la materia o el espíritu.

El nombre Shamballah se refiere a la habitación (c(h)ám(b)ara) de Dios (o Allah que es mas allá de todo). Es, entre otras, la residencia intermedia de la tierra para los seres que han ascendido el espíritu de su naturaleza inferior hasta que han alcanzado las etapas de su integración en las esferas espirituales superiores del universo. Es un lugar que facilita la apertura de la conciencia para comunicarse con el Espíritu de la Inteligencia Cósmica Universal. Difunde la luz de Cristo-Buda de amor-sabiduría incondicional de este Espíritu Universal de la fuente central, llamado el sol central cósmico, el corazón omnipresente de la Creación.

Este lugar nos muestra que la ascensión humana depende de una elección individual para unir cuerpo y espíritu en la luz del alma. Su potencia está influenciada por la toma del justo retroceso hacia el impacto del mundo material y de no caer en la ceguera de la luz espiritual que hace desviar desde el camino del justo medio. Es una elección de voluntad de apertura a lo que esencial para la unión de la Vida. Es aceptar ir más allá de la mente concreta y abrirse a la luz supramental de la unión crística de la Inteligencia del sol central del universo. Es el camino individual de la espiritualización de la naturaleza humana mediante la integración de la potencia abstracta de la voluntad masculina que conduce hacia la elevación en la unión cósmica. Esto solo sucede por medio de la luz supramental que excede la imposición de los límites de las creencias y conceptos mentales del ego humano. La inspiración de la inteligencia supramental es una iluminación alimentada por el libre flujo de la luz universal creativa cósmica. Conduce hacia el verdadero conocimiento superior de la Unión de la Vida que supera toda dualidad. Encuentra la resonancia plena y alegre en el corriente de amor que se libera cuando el corazón es tocado por la sabiduría de la Inteligencia Superior.

Cada elección corre el riesgo de perderse en la fijación del ego que ve la iluminación individual limitada como una verdad universal. La verdadera iluminación abre siempre el camino hacia la unidad universal de la Vida. Se orienta a iluminar a todos aquellos que aún no han reconocido esta unión. En este contexto, se puede entender que someterse a reglas rígidas, al rigor de las normas y a dogmas materiales, espirituales o religiosos, puede hacer obstáculo que paraliza la liberación del el ego humano. Sumisión ciega impide liberarse de las verdades ilusorias que a menudo se sostienen en las normas por el mantenimiento de la división entre el mundo material y espiritual. Finalmente, la verdadera clave para el ascenso espiritual y divino de la humanidad se encuentra en la unión de las energías materiales y espirituales, femeninas y masculinas, ascendentes y descendentes, individuales y colectivas. Están orientadas hacia superar su división mental y la estimulación de la unión por el espíritu del respeto mutuo, fraternal y solidario. Así es como nos enfrentamos con un punto o zona, hasta ahora oculto, que hace la unión mundial entre Eldorado y Shamballah.

En estos tiempos de transición hacia una nueva unión mundial y cósmica, el vínculo entre las energías de estas dos zonas de los Andes y del Himalaya se refuerza. Forma una puerta mundial que restaura la unión trinitaria original del "cuerpo-alma-espíritu" de la creación en la tierra. Una nueva zona se despierta como expresión de una energía que se expande para tocar la tierra entera. Esta energía lleva el nuevo paradigma de relaciones más justas de la tierra y su vida interior y exterior en la unión cósmica gracias a la nueva luz del tiempo, como explicamos en la parte II.

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