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miércoles, 2 de abril de 2014

Sobre la naturaleza del alma y su relación con el espíritu

En las charlas, trabajando sobre el contacto con el alma, venia claro que muchas personas tienen un problema de comprender el alma. Por tanto es difícil de saber que es la voz de su alma y saber cuándo actúa desde su alma.
La naturaleza del alma contiene una contradicción desde el punto de vista de nuestra mental que separa  el mundo abstracto del mundo concreto. El dinamismo de la energía universal es de naturaleza completamente libre y por tanto abstracta. Nos damos cuenta de ella por sus efectos provocado por la animación de manifestaciones  en condiciones concretas. Llamamos la causa de estos efectos la fuerza de evolución o de animación del alma. Esta fuerza  creativa de animación en la creación el propio del alma única y universal. 

Como la energía universal se manifiesta por medio de diversificación en formas más o menos luminosas o densas percibimos que el alma universal se subdivida según el potencial  de las formas que concretizan este dinamismo del universo. Entonces hablamos de diferentes almas desencarnados y encarnadas, de almas ascendidas, de familias de almas…como fracciones  o fractales del potencial dinámico del alma universal única. Por tanto cada alma es un holograma del alma universal como una onda de su potencial de energía pura, parecida a una ola del mar movido por la misma fuerza. El alma es energía libre, abstracta, potencial de talentos o reserva de genio de la fuente.
En si-mismo abstracto, el alma vuelve por su fractalización concreta en el principio inteligente más o menos consciente que anima. Es lo que llamaos el espíritu. De verdad el espíritu es la individualización del alma, dándolo conciencia a si-mismo. Coma cada alma, cada espíritu es una fractalización del Único Espíritu Universal. Es por eso que funcionan como hologramas que pueden alcanzar a la unión original de su fuente.
En realidad el alma no existe sin espíritu. No son antes o después el uno al otro.
El uno es en el otro pero la dificultad de nuestra mente de división es superar a sus fijaciones en las contradicciones aparentes entre abstracto y concreto por causa del dinamismo de sus diferentes niveles de materialización.

El alma es siempre un acuerdo dinámica, o creativa entre
- una causa (dinamismo, la voluntad o la semilla del Padre ),
- una revolución (recepción de canalización, la respuesta o fructificación por individualización en el Hijo) y
- un efecto de actividad inteligente (la gestación de la inteligencia o la "sofia" de la Madre). Este acuerdo se individualiza
en un espíritu o principio de conciencia de si mismo que, por la animación de su fuente creativa, tiende a materializarse.

El alma no es solamente el animador del espíritu pero también hace la conexión energética del espíritu con la energía universal del Espíritu Universal.

Cada espíritu focaliza la energía libre del potencial del alma correspondiente y de sus almas familiares. Forma un vehículo de luz que es el efecto de las realizaciones de su potencial. Así el Espíritu puede  crecer según sus realizaciones y ascender en el principio de unión de donde sale. Con él crece también el potencial del alma que focaliza. El espíritu es al imagen de los elementos celestes con sus diferentes estados de formación (nieblas, fracciones, planetas), de concentración luminosa (estrellas), de crecimiento, de transformación, de explosión, de fusión.
Cada espíritu es una realización del potencial de la energía libre original. Es un acuerdo más o menos luminoso  de 4 fuerzas que forman los diferentes niveles de los vehículos de concretización del alma por el efecto del dinamismo de su potencial:  
1. la fuerza de focalización del potencial. Es la fuerza in-volutiva (in-voluntad). Es la voluntad o la causa de individualización para concretizar el potencial del alma. Es  la luz causal que proyecta la voluntad del propósito del alma para concretizar su potencial (aspecto Padre)
Forma el vehículo espiritual causal. Es un superatomo (átomo virtual) como un corazón de potencial luminoso de conciencia. Contiene el diseño del potencial del alma.
2. la fuerza de concretización del potencial. Es la fuerza  re-volutiva (repuesta a la voluntad). Es la capacidad de responder al potencial del alma. Es la luz gravitacional cíclica que determina la concretización del potencial del alma según la situación de encarnación elegida del alma (aspecto amor de Hijo/Hija) 
Forma el vehículo transitivo de resurrección de luz. Es un superatomo (átomo-germina) que durante la encarnación forma el corazón físico. Contiene la germina de la conciencia crística (estado de unión con la fuente)
3. la fuerza de evolución del potencial. Es la fuerza de li-beración. Es la espiritualización o abstracción del potencial. Es la luz efectiva de transfiguración que  por la realización de la conciencia del potencial se expande para volver dinamismo de elevación colectiva (aspecto sabiduría de la Madre).
Forma el vehículo búdico de relaciones luminosas más correctas. Es un superatomo (átomo inmortal) que permanece non obstante todas los cambios. Contiene la memoria de las experiencias realizados del alma individual y de otras almas.
4. la fuerza fusional del potencial. Es la fuerza de as-censión (aspiración en el unión) Es el absolver en el estado ab-soluto de la realización universal y única de la fuente. Es la luz de síntesis que crea un acuerdo perfecto de armonía con el Principio Inteligente del origen. La experiencia del potencial realizada vuelve experiencia universal (aspecto Cristo o Hijo/Hija absoluto).
Forma el vehículo divino (Logos o Monada) del potencial. Es un rombo (ventana) o puerta de ascensión al potencial de la conciencia universal. Une en un acuerdo creativo los aspectos del potencial realizado en la creación como un estado de unión consciente absoluto del alma con la fuente.  Es un estado universal de fusión que se llama el estado del Cristo-Buda (despertado) al cual cada alma esta llamada.
Los aspectos del potencial de las almas, vueltas por su realización experiencias absolutas, asciendan al nivel del alma universal como estados particulares Crísticos, dispuestos para todas las almas. Llamamos, por falta de conocimientos espirituales, las almas que han realizado estas particularidades del potencial de su alma: maestros ascendidos. Pero como los talentos o posibilidades de nuestra alma se expanden al medida que realizamos su potencial, eso no quiere decir que sean totalmente vueltos Cristos o hijos absolutos, totalmente ascendidos. El camino divino de realización no tiene, ni comienza, ni fin y no es solamente la realización de un potencial individual. La voluntad del Principio Creador Universal es realizarse con su esencia transpersonal en a todo y todas. 
Cuando nos unimos creamos un acuerdo creativo que
- por nuestra voluntad, la intención de unión (o la causa: el Padre dentro nosotros)
- genera en la energía libre universal una revolución hacia ondas adaptadas  (o  revolución- el Hijo)
- que tienen como efecto egregores de luz, portadores de información inteligente de una conciencia de unión (gestación inteligente del grupo Madre)
que tiende a materializarse en otros en nuestro entorno.

Uniéndonos creamos así un alma colectiva al imagen del alma universal que dinamiza o anima un espíritu colectivo por el hecho que liberamos la energía abstracta y libre universal por medio de la voluntad de canalizarla en una unión consciente. Es por eso que podemos mejorar el egregor colectivo del planeta.

La intención de la voluntad de unión es una aplicación muy potente en la transformación positiva del mundo. Si sabemos que estar en el estado de unión del alma con todo el universo es estar en el estado crístico o del Cristo dentro nosotros. Podemos por nuestra unión en este estado incondicional generar la conciencia de la unión crística en el planeta como egregor lo más positivo que podemos imaginarnos para la transformación del mundo. Es como el jardinero que crea en su jardín la situación optima para sus plantas. Quien no acepta lo que es benéfico para si mismo. 

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