Instructor Hominorum Sintesis
Hace algunos
años, durante una estancia en el centro “the living Rock” (la Roca viva,
símbolo del alma) en la Toscana (Italia) para animar el espíritu de unión en un
trabajo colectivo, espontáneamente había nacido la experiencia y la idea del
bautismo de fuego. Estábamos con algunas personas en una pequeña sala en el
piso de la casa principal del centro, llamado Shamballah (habitación de
Dieu-Allah). No me acuerdo precisamente, pero espontáneamente comenzamos a
hacer gestos para facilitar la bajada de la luz espiritual para que sea
más presente en nuestros cuerpos. Lo hacíamos juntos por turno cada vez alrededor del cuerpo de uno de nosotros. Se apreciaba cómo la
atmósfera se volvía más luminosa. Una paz profunda descendía sobre nosotros. Me
parece que había algunos amigos vascos con nosotros.