La instrucción de un nuevo Orden de Verdad.
Lo propio del Espíritu de Verdad es
manifestarse mediante actos creativos,
palabras constructivas e ideas positivas y renovadoras que superan las simples críticas y los juicios. Invitan a
la apertura, a la interactividad y a la superación de las visiones establecidas
en la perspectiva que pueda realizarse una nueva conciencia, una conciencia de
naturaleza más colectiva que une más allá de las divisiones y diferencias.
El despertar de esta conciencia
colectiva, como entidad de armonía
interactiva y de solidaridad fraternal viva es un paso necesario para
entrar en la Conciencia Divina y la interactividad de su omnipresencia. Dios es
más que la suma de las conciencias de los individuos. Esta nueva conciencia de
armonía en servicio al conjunto es la
voluntad del plan divino para los tiempos actuales: crear, gracias a la bajada
del Espíritu de Verdad, una nueva
alianza de unión fraternal entre Dios y el hombre crístico, el divino en
él.
La finalidad es que cada ser humano sea capaz
de reconocer su potencial y sea libre de ponerlo al servicio del el mayor bien del
conjunto según sus posibilidades (calise,
calix, o el sentido del grial). Esta alianza consiste en concreto en la conexión de nuestro corazón
con el reino superluminoso de nuestra alma. (que Jesús simbolizó con la roca) Esto
es la vía celestial tal como se explica ya en otra parte.(http://pangeosis.free.fr/antask.es.html)
Este plano fue profetizado por el
Cristo en Jesús. Preveía que, según los planes del Padre, el niño divino, quien
había despertado en el ser humano, debería crecer en el momento oportuno para
convertirse en adolescente divino.
La necesidad de esta nueva unión y
conciencia interactiva entre los diferentes niveles de conciencia y la
omniconsciencia divina se presenta para la tierra como el movimiento de la convergencia de la conciencia planetaria
(Pangeosis, ósmosis espiritual entre todos los continentes de la tierra en
compensación de la deriva de los continentes). Es la única garantía para la
supervivencia en la tierra gracias a la creación de una paz duradera como
reflejo de la verdad o la interactividad auténtica, armoniosa y solidaria de la
vida en la tierra.
La ley de las relaciones justas: el poder respetuoso

