Páginas

jueves, 21 de marzo de 2013

El nuevo orden

El nuevo orden es el la manifestación de una unión superior que la del viejo. Es  más perfecto por su coherencia, más armonioso por el comportamiento responsable de cada uno para crear consenso de orden, más libre por la belleza de la conexión interactiva de cada uno con el conjunto y  más evolutivo o dinámico  por el servicio creativo de cada uno a la expresión de sabiduría en la unión de las almas del conjunto.
Estará un reflejo de la aceleración de la capacidad mental del ser humano de romper con las estructuras fijas del pasado gracias al crecimiento de la capacidad supramental de su alma de comprender las divisiones del mundo de la manifestación y por eso sus imperfecciones. Esta capacidad supramental pertenece a la cuarta dimensión. Es fundado sobre los acuerdos posibles entre las tres dimensiones básicas de la manifestación quién  los da un conocimiento superior por el desarrollo  de su sentido intuitivo que revela una visión mas global o esférica.  

La caída de la civilización piramidal de Atlántida, al fin del era de León hay doce mil años, con sus castas cerrados de iniciados privilegiados que gobernaban la masa de manera exclusiva, significaba el principio de un proceso del despertar de ser humano como individuo y de una repartición de su poder de organizar la vida de manera inteligente. Seguía entonces un largo periodo de sombra para permitir al ser humano a descubrir su potencial. Es como la mente del ser humano dividía su espíritu de su cuerpo. Eso permitía que el mundo del espíritu, que estaba el privilegio  de los iniciados, se repartía y venia progresivamente accesible a todos. Al nivel más científico estaba un crisis provocado por los cambios de las condiciones o del horizonte de la vida (glaciación, desaparición de partes de continentes) que se explicaba recientemente por la teoría del desdoblamiento del tiempo.

El camino de la coherencia:

Las reglas para los guías y servidores del mundo: parte 1


Aquí están los 7 niveles hacia la coherencia que siguen como las distintas envolturas de nuestro cuerpo. Dedujimos de estos niveles 7 reglas de conducta hacia la coherencia. Es una elaboración de lo que se trató parcialmente como tema en las últimas conferencias en el mes de enero de 2013 en España (País Vasco y Cataluña). Hemos complementado con las ideas para la formación de los nuevos guías de la humanidad, que tenemos como proyecto.
Estos 7 niveles tienen una relación con los 7 centros (lámparas) de energía en nuestro cuerpo con los cuales se conectan 7 esferas o envolturas energéticas de naturaleza vibratoria diferente.
Los 4 primeros niveles se refieren a nuestro comportamiento más concreto y más directo y expresan en qué nivel somos capaces de realizar nuestra coherencia en la materia (y nuestro cuerpo) que dirigimos (nivel 1, coxis, base, conocimientos y manipulación de las energías), la sensibilidad que tenemos hacia los cambios de las condiciones de la vida en el tiempo (nivel 2, sacro, atracción, repulsión, pasiones y retenciones o miedos), la fuerza e inteligencia que son capaces de expresar (nivel 3, plexo, estructuración mental de la información) y por fin del sentido o la inteligencia de estructuración que tenemos para unir todas estas capacidades en un acuerdo de armonía (nivel 4, corazón, visión espirituales).
El cuarto nivel es en realidad el primer nivel de la coherencia espiritual. Es el intermediario o el mediador de la unión entre los 3 niveles superiores y los 3 niveles inferiores.
Los 3 niveles superiores son más abstractos y más universales y dan a los 3 primeros niveles valores más universales. Son respectivamente: el nivel 5 del causal (garganta), el nivel 6 afectivo o relacional (centro cabeza) y el nivel 7 divino o creativo de la coherencia global (centro coronal). Hay una relación muy significativa entre los pares opuestos de los niveles 1 (coxis en nuestro cuerpo) y 7 (corona de la cabeza), 2 (sacro) y 6 (centro interior de la cabeza) y 3  (plexo) y 5 (garganta) por medio del nivel 4 (el corazón en nuestro cuerpo). Sus normas de coherencia son complementarias.  En el nivel 7, también llamado “átmico”, todos los demás niveles convergen. Según su unión en conciencia, fusionan con el nivel (8) absoluto e infinito del alma, para recibir con fuerza el soplo de la vida (atma - adem/adam).  
Nota: Estas relaciones de pares opuestos o complementarios forman 3 veces la cifra 8 (o el símbolo del movimiento trinitario de la perfección sin fin). A su vez, forman juntas con el intermediario del nivel 4, el aspecto pluridimensional del número 12 (o los 4 niveles vivos en su triple manifestación a través de 12 arquetipos de conciencia o familias de conciencia). Al mismo tiempo la realización de la unión de las 3 veces 8 al 24 indica la unión entre cuerpo (tierra) y espíritu (cielo) en torno al del 4, el corazón (sol o espíritu) central que es la manifestación material del alma en forma de un superátomo.

El camino de la coherencia

Las reglas para los guías y servidores del mundo: parte 2

5.    El quinto nivel corresponde a la dimensión etérica de la interactividad entre causa y efecto.
La interactividad de los diferentes elementos y niveles del universo crea coincidencias o acuerdos energéticos que causan la manifestación.
Nada puede manifestarse sin “coincidencias”. Como escapan a menudo a nuestro entendimiento, nos causan confusiones o los asimilamos con “azar” o “fatalidades”.

Nota: empleamos aquí el término “coincidencia” en su sentido básico: como energías de la misma naturaleza que se encuentran o coinciden para formar una manifestación. De allí se deduce la manifestación de fenómenos que se parecen pero que no son idénticos. Pueden conducirnos en el error o, ignorando sus causas, los interpretamos como casualidades incontrolables.