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miércoles, 30 de abril de 2008

El sacrum de la tierra

Partiendo del centro básico en torno al lago Victoria la corriente central del fuego de la tierra continúa su camino en el sentido de la rotación de la tierra. Partiendo del centro básico en torno al lago Victoria la corriente central del fuego de la tierra continúo su camino en el sentido de la rotación de la tierra. A medida de su progreso la resistencia lo hace pasar por debajo de Australia subiendo finalmente para darse la vuelta hacia el sentido opuesto y alcanzar la región volcánica en la Mar de Banda. “El mar de Banda confina el sur del archipiélago del Molucas en Indonesia. Forma geográficamente parte del Océano Pacífico pero se separa por cientos de islas… Este mar lleva el nombre de las islas Banda. Situada al cruce de tres placas principales, Asia, Pacífico y Australia, el mar de Banda es una región sísmica muy activa… ” (Wikipédia). El seísmo muy violan de una magnitud de 7,7 sobre la escala abierta de Richter se produjo el 28 de enero de 2006. Un seísmo del 1 de febrero de 1938 alcanzaba una magnitud de 8,5.


El excedente de las tensiones encuentra una salida en el cinturón de fuego que pasa el Océano Pacífico y que cuenta un 90% de los volcanes activos en el mundo. Comenzando al este de Australia sube por las Filipinas y el Japón hacia el estrecho de Bering y desciende a continuación hacia el sur por la costa está del Norte de América. A la altura de América central (México, Panamá) recupera la corriente central de la tierra.
La corriente normal en efecto remonta suavemente del Mar de Banda vía Indonesia y India hacia la meseta Irán-Irak y a continuación vía el Mediterráneo y los Pirineos hacia América Central. Es a la imagen de la energía vital del hombre dirigido por el sacrum y a la manera que aún no consiguió integrado positivamente al aspecto sexual de esta energía. Aunque se trata del fuego, el elemento de apoyo es sobre todo el agua para este segundo chakra o centro energético. Para la tierra se trata de las influencias aún de sobra desconocidas, de sus transiciones interactivas con los planetas del sistema solar. Este chacra es el reflejo de la vitalidad de la tierra que se refleja en los reinos vitales y su evolución y extinción.
La inconsciencia sobre las justas relaciones de la tierra con el universo se refleja en la ausencia de las justas relaciones entre los hombres. La apertura de la conciencia búdica es el camino hacia el despertar de esta conciencia.